ICONOGRAFÍA DEL GRAN PODER DE DIOS EN CANARIAS

Juan Manuel Reyes Cornejo (06/12/2023)


 

 
 
Gran Poder de Puerto de la Cruz
Foto: Hermandad del Gran Poder de Dios

 

Introducción

El Gran Poder de Dios o Cristo sedente y cautivo, a la espera de los tribunales civiles y religiosos, sin corona de espinas ni sangre dado que estamos hablando del momento previo de su apresamiento, viene siendo una evolución del Cristo de la Humildad y Paciencia, coronado de espinas, lacerado y sentado sobre una piedra fría en el Gólgota, como bien refiere Domingo Martínez de la Peña, de homenaje a Alfonso Trujillo, refiriéndose a la iconografía cristiana y la alquimia, la transubstanciación de la resurrección de Cristo, tomado de la iconografía pagana de Saturno, Dios de la melancolía.

Llegado el siglo XVIII, los cambios de gustos estéticos requieren en el Puerto de la Cruz, antesala de la Ilustración, el cambio del culto al Cristo de la Misericordia de Domingo Doniz. Ahora se pretende una imagen con apariencia humana, sin el dramatismo de la sangre en una, hasta entonces, iconografía conocida a nivel del orbe católico: el Ecce Homo o el Humildad y Paciencia, difundidos por grabadores como Durero, que se remontan en las Islas Canarias al siglo XVII, y que podemos ver en sus principales iglesias, conocidos popularmente como "El Cañita", o "El Humildad", algunos salidos de la gubia de los seguidores de Martín de Andújar, otros atribuidos a Antonio de Orbarán.

Esta nueva iconografía de Cristo sedente pasionista se empieza a inventariar en Puerto de la Cruz, en la Iglesia Matriz de Nuestra Señora de la Peña de Francia, a inicios del XVIII, y durante dicho siglo adquiere gran popularidad dentro de la religiosidad de las Islas Canarias, especialmente en la isla de Fuerteventura, que mantiene un intensa relación con Puerto de la Cruz por las emigraciones a causa de las sequías y también por la industria de la piedra de cal, necesaria para la construcción de la época. Véase la presencia de la patrona de Fuerteventura, la Virgen de la Peña, en la llamada "ermita de la Peñita", imagen del gótico francés (siglo XV) en alabastro, traída por un matrimonio para su culto privado.

Es tal la popularidad que llega a alcanzar la nueva devoción canaria del Gran Poder de Dios, y que no es conocida en Sevilla, que incluso las otras dos iconografías llegan a ser confundidas con ésta, pese a estar coronados de espinas.

 

 
 
Gran Poder de Puerto de la Cruz
Foto: Hermandad del Gran Poder de Dios

 

"El Viejito"

Con motivo de la restauración de la imagen portuense a mediados de la década de 1980 por parte de Ezequiel de León Domínguez, y observando las técnicas de tallado de la imagen sin los aditamentos tales como peluca y vestimenta, no se da mucho crédito a la leyenda urdida en la primera mitad del siglo XX, sobre la posibilidad que llegase desde Sevilla a principios del XVIII, de donde la trajo el capitán de artillería Pedro Francisco Martínez, alcalde de Aguas de Puerto de la Cruz, en 1723, y que la imagen, al intentarla embarcar para la Breña en la Isla de la Palma, el mar impedía su partida. La tradición oral y la religiosidad popular suele tejer estas leyendas en torno a imágenes de devoción. Por otro lado, en Sevilla no se conoce el cautivo sedente. Se llegó a llevar una representación pictórica y parte de su antigua túnica a la Iglesia de San Pedro de la Breña, basándose en la leyenda.

La ejecución de los rostros del escultor guimarero Lázaro González de Ocampo es muy similar, en cuanto a la técnica, en el Cristo de la Piedad de la Iglesia de la Concepción de Laguna y el Cristo del Valle de Santiago del Teide: caras almendradas y la forma de tallar el pabellón auricular. Considerando el ciclo vital del escultor (1651-1714), y la autoría de la otra imagen de Betancuria, se podría especular con que el Cristo portuense pudiese ser de su gubia, debiéndose revisar la leyenda que han recogido los historiadores hasta ahora, sin que se localice documento alguno sobre su veracidad.

 

 
 
Gran Poder de Puerto de Icod de los Vinos
Foto: Argeo Estévez

 

Vera iconografía del Gran Poder portuense

La primera imagen de bulto redondo del Gran Poder de Dios es de origen americano, datada en la segunda mitad del siglo XVIII. Representa a Cristo en el momento del prendimiento y con grilletes en los pies. Fue adquirida por Domingo Hernández Brito, y según manifestó el 28 de mayo de 1786 su esposa Nicolasa Pantaleón ante Juan José Sopranis, escribano público de Icod de los Vinos, su hechura costó bastantes reales.

Colocada inicialmente en la Iglesia del Convento de San Agustín de Icod de los Vinos, recibió culto en la capilla de San Juan, al lado de la capilla de la Soledad. Allí estaba de forma provisional, puesto que sus patronos tenían intención de construirle un retablo propio, aunque nunca se llegó a hacer.

Cuando el convento fue clausurado, el Gran Poder de Dios pasó a ser custodiado en la Casa de Torres, Casa del Tránsito, en la calle Hércules. En ese momento, el patronazgo recaía en el matrimonio compuesto por María Gracia Brito y Pantaleón y Cristóbal Jerónimo de Torres y Alayón.

En el siglo 19, el Gran Poder de Dios, fue trasladado a la Iglesia matriz de San Marcos Evangelista, siendo impulsor de su festividad el citado Hernández Brito, estableciéndose el 12 de julio. Los últimos años, en Semana Santa es trasladado desde la iglesia de San Agustín hasta la de Iglesia Matriz de San Marcos en parihuelas.

La imagen es de procedencia cubana y encargada por el indiano devoto de la imagen portuense.

Existe en busto de bulto redondo que llego a recibir culto público en Icod el Alto, Los Realejos, Iglesia de Nuestra Señora del Buen Viaje. Se montaba en candelero y se celebraba su festividad en el mes de julio. Actualmente en colección particular del Puerto de la Cruz. Es una obra que carece de sangre y de corona de espinas, representando a Cristo preso antes de los tribunales civiles y religiosos.

 

 
 

 

Cristos que la religiosidad popular confundió

Entre las imágenes que la religiosidad popular llegó a confundir y denominar Gran Poder de Dios, teníamos un Cristo en la Iglesia de la Concepción del Realejo Bajo, desaparecida en el incendio de 1978; un "Cañita", el Ecce Homo de la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife (imagen superior); o el busto del Gran Poder de Bajamar.

En muchos de estos casos, ante las frecuentes epidemias de fiebre amarilla, se invocaban, dada la popularidad alcanzada por la iconografía portuense, que también se llegó a aplicar a los Humildad y Paciencia, como en la Isla de la Palma, donde aún perdura dicha denominación.

 

 
 
Gran Poder de Puerto de la Cruz
Foto: Hermandad del Gran Poder de Dios

 

Imágenes domésticas del Gran Poder de Dios

Entre las imágenes domesticas de pequeño formato que reproducen dicha iconografía, tenemos la del Museo de la Iglesia de la Concepción de La Orotava (exvoto de una monja de velo en su ingreso como contemplativa, era muy común, segunda de la Familia Herreros de la Orotava); la del Zapatero Benito, actualmente al culto público en la Iglesia de la Peñita (también de arte religioso Brabander); o la de Martín Álvarez, en terracota de Nápoles.

También existe una serie de arte ecuatoriano de San Antonio de Ibarra, de Ricardo Villalba Sevilla, así como tres piezas en Puerto de la Cruz y una en La Orotava.

Piezas, salvo la mencionada de terracota, talladas en madera y por imagineros, bien sea Perdigón u otros autores locales. Se trataría de piezas de 30 a 40 cm, de culto doméstico y vestideras.

Debemos mencionar también recientes piezas a tamaño natural que fueron realizadas por Jesús de León: una en colección particular de La Orotava (2000), otra también de Ricardo Villalba Sevilla en su capilla privada de Guimar (2020) y la de la Ermita de Franchy, actual convento de la congregación de Marta y María (2023).

 

 
 
Vera Efigie del Gran Poder de Dios (anónimo del siglo XVIII, óleo sobre tabla)
Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel (Santa Cruz de Tenerife)

 

Popularidad de la iconografía

Fundamental para su difusión fue que la Cofradía del Gran Poder de Dios encargase en 1754 al pintor portuense Tomas Pablo, un grabado que fue reproducido en más de 350 copias, que llegan incluso hasta Nueva España y se distribuyen por todas las Islas Canarias.

Mención aparte merecen las representaciones pictóricas, en las iglesias de San Juan de la Rambla, San Francisco de Puerto de la Cruz, y la Asunción de la Gomera, así como las colecciones particulares.

 


 

 
 
Gran Poder de Puerto de Icod de los Vinos
Foto: Argeo Estévez

 

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