HIGINIO BASTERRA Y EL PANTEÓN MAESTRE
30/10/2017
Este conjunto escultórico del Panteón Maestre en el Cementerio de Derio (Bilbao) se halla formado por un relieve en lo alto de un bloque de piedra, y dos esculturas de bulto redondo. La cabecera está constituida por una gran estructura vertical que cierra el espacio de la representación. El relieve que aparece en la misma, un pantocrátor de estilo clásico, remite a la iconografía cristiana más tradicional, como una y otra vez lo hacen los numerosos signos que se reparten por el cementerio (Alfa y Omega). En cuanto a las dos figuras, se trata de un hombre y una mujer caminando frontalmente, actitud que se advierte en su gesto hacia adelante y en el adelantamiento de una pierna. Los ropajes de ambos son amplios, intemporales, con pliegues diagonales. La correcta anatomía se deja ver a través de esas finas túnicas que se pegan a sus cuerpos. Incluso en el caso de la mujer, el rostro se vislumbra a través de un velo. El escultor ha pretendido el dominio total de la piedra en las ropas. Lo más importante es el conjunto, la impresión final más que el detalle. Se trata de encontrar un sentido a esa figuración, a esos gestos transidos de espiritualidad. La mujer se apoya para avanzar en el hombre, que camina unos pasos más adelante, y se apoya porque parece que no puede ver al tener su rostro cubierto por el velo, pero quien le sirve de apoyo y guía, el hombre, camina ciego también, pues al igual que ella tiene los ojos cerrados. Ninguno de los dos ve nada, sin embargo avanzan decididos, seguros. Encontrándose en un cementerio cristiano, este interesante grupo escultórico nos habla por consiguiente de la Fe ciega en Dios, la confianza de los seres humanos en Dios tras la muerte, cuando ya nada se conoce ni nada puede verse, y solo Dios es quien guía a las almas cristianas. Una confianza que además de en ese avanzar firme, con los ojos cerrados, se refleja en el gesto de la cabeza del hombre, apuntada hacia el cielo. |
Su autor, el bilbaíno Higinio Basterra (1876-1957) fue hijo de Serafín Basterra y hermano de Manuel Basterra, ambos escultores. Su padre estaba asociado con Vicente Larrea y los dos tenían el taller en la calle Ribera. Todos ellos eran escultores vascos de gran tradición en la estatuaria funeraria. Higinio es un autor que destaca desde niño. Formado inicialmente en el taller de Bernabé de Garamendi y su padre Serafín, estudia en la Escuela de Artes y Oficios donde llegará a ganar una cátedra de escultura. Su acercamiento a París le aproxima notablemente a los intereses del tallado sensual y el modelado impresionista de Auguste Rodin, del que llegó a ser discípulo y amigo. La escena que nos ocupa, colocada en la tumba de la familia Maestre, es uno de sus mejores trabajos. Cuando lo realiza en 1928 está en una madurez que demuestra con sólido oficio plástico y gran conocimiento anatómico. El pantocrátor, sedente, estático, solemne, mirada al frente y esquemático, preside la escena como ojo que todo lo ve. El hombre apenas cubre su cuerpo con una ligera túnica que evidencia su desnudez, síntoma de la pureza de su alma. El velo de la mujer es símbolo de fe y también de muerte. También pueden recordar el paso vacilante de la parábola de los ciegos de Pieter Brueghel. Son como almas en pena que avanzan sin ver y, llevados por la esperanza de la resurrección, descienden las escaleras que van al sepulcro. De Basterra, también destaca la transparencia de los paños, a través de los que se ve la anatomía de sus figuras (usando la técnica de los paños mojados). Comenzó su labor en posicionamientos más expresivos y con sentidos innovadores y evolucionan hacia soluciones de mayor aceptación social y quizá menor compromiso con el arte, aunque siempre desde una perspectiva guiada por la eficacia comunicativa y una alta cualificación plástica. |
Fotografías de José Nuño Etxeleku y Xabier Sáenz de Gorbea
FUENTES SÁENZ DE GORBEA, Xabier. "Escultura y escultores vascos, 1875-1939", artículo publicado en Ondare. Cuadernos de Artes Plásticas y Monumentales, Donostia, nº 23, 2004, p. 8, 11 y 19. FERNÁNDEZ, María Ángela; ZURRUNERO, María del Mar. "Escultura y arquitectura en el Cementerio de Bilbao", artículo publicado en Kobie, Diputación Foral de Vizcaya, nº IV, 1987, p. 131. |
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