LAS FLORES DE TALCO
Con información de José Luis Moro (20/11/2014)
Coincidiendo con la época del barroco, la flor de talco tuvo su mayor esplendor en los siglos XVIII Y XIX, cuando la mayoría de los altares y retablos de culto de iglesias y conventos estaban exornados con ramos conformados con flores de este tipo, ya que las que hoy conocemos realizadas en tela no existían aún y las flores naturales eran escasas en ciertas épocas del año. Existen pinturas fechadas en dichos siglos que reflejan este tipo de exornos, los cuales eran realizados por artesanos del momento. Con la aparición en el siglo XX de la flor realizada en tela, dicha tradición se fue progresivamente perdiendo. En la actualidad, siguen conservándose algunos exornos realizados en talco en varias iglesias y conventos, considerándose de un gran valor artístico y patrimonial. En la localidad onubense de Bonares, a través de una tradición que surge en el siglo XVIII y que se ha mantenido hasta nuestros días como son sus famosas Cruces de Mayo, fiesta principal del pueblo, se ha mantenido la tradición del uso del talco a la hora de realizar formas florales para su exorno. Esto ha permitido que artesanos que se dedicaban a dicha labor hayan ido transmitiendo de generación en generación las técnicas de realización, siendo el artista local José Luis Moro uno de los afortunados. Así, además del bordado en oro y los exornos florales de tallo cortado, José Luis Moro intenta resurgir un arte con el uso del talco. Buena muestra de ello es esta pareja de ramos de rosas y azucenas realizadas en talco, que ha conformado artesanalmente para la Virgen de las Angustias, patrona de Ayamonte (Huelva). |
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