LA MAGDALENA ROBADA POR LOS NAZIS QUE TERMINÓ POR ERROR EN FLORENCIA
23/02/2020
Esta escultura en barro cocido, pintado y vidriado que representa a Santa María Magdalena, atribuida al famoso escultor y ceramista Andrea della Robbia (Florencia, 1435-1525), fue robada por los nazis a una familia judía alemana y erróneamente entregada a Italia después de la Segunda Guerra Mundial. El pasado viernes 21 de febrero, en Berlín, Dario Franceschini, ministro en Italia del Patrimonio y la Actividad Cultural y del Turismo, participó en la ceremonia de devolución de la obra con el fin de que sea restituida a sus actuales propietarios. En el acto también estuvieron presentes la ministra de Cultura alemana, Monika Grütters, y el comandante de los Carabinieri para la protección del patrimonio cultural, Roberto Riccardi. La estatua, que se conservaba en la Galería de los Uffizi de Florencia, fue devuelta por error por los Aliados al gobierno italiano en el año 1954, en cumplimiento del acuerdo adoptado entre los jefes de gobierno de los dos países, Konrad Adenauer y Alcide De Gasperi, que incluía, entre otras cláusulas, el retorno a Italia de todas las obras de arte que llegaron ilegalmente a Alemania durante la guerra. Según lo comprobado por la Unidad de los Carabinieri para la Protección del Patrimonio Cultural de Florencia y por los funcionarios de la Galería de los Uffizi, la escultura, encontrada por los estadounidenses entre las colecciones del general Hermann Göring, había pertenecido a la galería de arte "Kunsthaus Drey" de Múnich, propiedad de las familias judías de Siegfried Drey y Ludwig Stern, quienes, bajo la presión de las leyes raciales nazis, se vieron obligados a vender todos su patrimonio, aún disperso, en una subasta pública. |
A pesar de la tradicional atribución a Andrea della Robbia, son numerosos los expertos como Giancarlo Gentilini que la ponen en duda, ya que si bien la obra retoma el estilo escultórico desarrollado por el célebre artista florentino entre las décadas de 1470 y 1490, esta María Magdalena no se le puede atribuir a él ni a sus colaboradores más cercanos por las características genéricas del modelado, de calidad muy modesta. Respecto a su ejecución, otros nombres con los que ha sido relacionada la estatua son los del joven Benedetto Buglioni y Simone, hermano de Andrea della Robbia. Gentilini, sin embargo, considera que puede tratarse de una interpretación moderna, lo que explicaría la incertidumbre estilística que hay sobre la misma. Una antigua fotografía del archivo personal de Leo Planiscing muestra esta escultura de María Magdalena, cuyas dimensiones son 104 x 32 x 20 cm, dentro de un tabernáculo de madera con lunetas pintadas, pechinas y pilastras, datable alrededor de los años 1470-1480, pero quizás no del todo original. El expolio del patrimonio cultural que siguió a las leyes raciales del nazismo representa una página negra en la historia de la humanidad aún sin cerrar. La restitución de esta obra se produce tan solo unas semanas después del 75 aniversario de la liberación de los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau, lo que "representa otro momento para honrar la memoria de las víctimas del fascismo nazi y consolidar las relaciones culturales entre Italia y Alemania", en palabras del ministro italiano Dario Franceschini. El objetivo del Gobierno alemán sigue siendo devolver sin reservas las obras de arte robadas durante el período nacionalsocialista. "La actividad de restitución depende de la cooperación de otros países, ya que el arte robado por los nacionalsocialistas a menudo se encuentra fuera de las fronteras de Alemania", dice la ministra Grütters. En la Magdalena atribuida a Della Robbia, se produce excepcionalmente el caso contrario, apoyando también Alemania a Italia en su devolución a los legítimos herederos de unas de las muchas víctimas del nazismo. |
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