LA CEREMONIA DEL DESCENDIMIENTO DE CANTILLANA (SEVILLA)
20/03/2014
Con motivo de la importante restauración a la que ha sido sometida la imagen del Cristo Yacente de la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad (Patrona de Cantillana), se va a volver a celebrar el ancestral rito del Descendimiento con la imagen articulada del Santo Cristo. Será el próximo 30 de marzo dentro de los actos y cultos organizados para reponer al culto la sagrada imagen tras la compleja restauración efectuada. La propia restauración del Cristo y la recuperación de esta ceremonia se puede calificar como uno de los hitos más importantes de la historia reciente de la hermandad, y marcará la cuaresma cantillanera como la más importante recuperación histórica de los últimos años. La ceremonia, función o Sermón del Descendimiento hunde sus raíces en el siglo XVI. Cuando se encarga la escultura del Cristo Yacente (se conserva el contrato con el pintor e imaginero Juan de Santamaría, documento que data del año 1583) se especifica que tenga los brazos articulados para esta ceremonia, por lo que el rito es consustancial a la propia imagen creada para esta función específica. Durante los siglos XVII y XVIII hay numerosas referencias a dicha ceremonia, en las cuales se manifiesta el interés que suscitaba entre el pueblo en general, dada la devoción que se le tenía a la imagen del Cristo Yacente, y entre la propia cofradía, que para predicar el sermón contaba con los más ilustres oradores sagrados del momento. Tras la orden del cardenal Niño de Guevara de prohibir en toda la Archidiócesis de Sevilla estas ceremonias, en Cantillana siguió vigente dando prueba de la tradición que tenía. |
La valiosa imagen del Cristo del Sepulcro es una escultura modelada en pasta por Santamaría, con brazos articulados para cumplir las funciones de crucificado y yacente, tal y como describe el contrato de la hermandad con su autor. Es por tanto de las escasas esculturas de esta tipología con autoría totalmente documentada, lo cual añade un considerable valor histórico a la imagen. Su lamentable estado de conservación motivó que la actual junta de gobierno haya determinado emprender la necesaria restauración. La intervención del escultor y restaurador Miguel Ángel Pérez Fernández, llevada a cabo desde agosto del año pasado, ha consistido no solo ha consistido en la recuperación de sus articulaciones, sino también en la consolidación de la figura y en el rescate de su antigua policromía, oculta bajo numerosos repintes. Con la recuperación del Sermón del Descendimiento, Cantillana rescatará después de 200 años uno de los ritos originales de su Semana Santa, patrimonio devocional y artístico, pues ya se practicaba en el siglo XVI cuando se funda la Cofradía de la Soledad, la más antigua, hoy, de las hermandades de penitencia de la localidad. |
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