EL ARTE SACRO DE PROPIEDAD PARTICULAR (XVII)

Con información de David Romero Alonso y Ginés Sánchez-Hevia


 

En esta entrega vamos a comentar, en principio, un grupo de cinco imágenes marianas modernas, labradas por el sevillano Taller Daroal (Francisco Rovira y David Romero Alonso), para finalizar con una obra antigua, conservada en Menorca, que, a diferencia de las anteriores, no posee fines devocionales, sino decorativos.

 

 
     
     
La Virgen de Aguas Santas es una Dolorosa de 50 cm de altura, labrada en barro cocido y policromado al óleo para la colección particular de Ana Morán, situada en la capital hispalense. Fue realizada en 1997 y presenta los rasgos típicos del obrador.
 
El mismo material fue empleado para elaborar esta pequeña Virgen de la Asunción (60 cm), versión libre y de vestir del venerado icono de Cantillana (Sevilla). Fue realizada para el culto privado del cantillanero Romualdo Rodríguez Pino (2000).
     
     
 
     
     
También para Sevilla capital es esta sugestiva Dolorosa de reducidas dimensiones (50 cm de altura), cuya advocación es la de Nuestra Señora de los Peligros. Se modeló en terracota, en 1999, para la colección privada de Raúl Montero Ruíz.
 
La Virgen del Rosario, cuyos rasgos nos recuerdan la escuela hispano-filipina de escultura, data del año 1998 y representa a la Virgen con el Niño dormido en brazos. De 65 cm, se conserva en la colección particular del sevillano José Aguilar.
     
     
 
     
     
Réplica de la Virgen del Monte (1999), Patrona de la localidad hispalense de Cazalla de la Sierra. A diferencia de la Asunción de Cantillana, en este caso hablamos de una pequeña reproducción (80 cm de altura) más ajustada a la imagen primitiva, desaparecida en los disturbios de la Guerra Civil. No se trata, por tanto, de una réplica de la talla actualmente venerada en el municipio, obra moderna muy restaurada. Modelada por el Taller Daroal en barro cocido para ser vestida, con policromía al óleo, pertenece a una colección privada cazallera.
     
     
 
     
     
Cambiando radicalmente de ubicación y características, nos acercamos ahora a una pieza que hoy en día tiene una función puramente decorativa. Registrado en 1750, el predio de Algendaret, bello ejemplo de "ses cases", se halla muy cercano a Mahón. En su salón, al que se incorporó la cocina original dado su bajo nivel funcional, actuación frecuente al rehabilitar este tipo de construcciones, se conserva la imagen; concretamente en una puerta, ahora cegada a modo de hornacina abierta, que antes comunicaba con la cocina primitiva. Las fotografías que nos han llegado no nos permiten observar de cerca la talla, pero todo indica que se trata de una Virgen o Santa para vestir, del siglo XVII o XVIII, que conserva parte de sus antiguos ropajes, pero se halla despojada totalmente de preseas e incluso de la peluca postiza que debía cubrir el cráneo con pelo policromado.

 

Fotografías de Menorca de Pere Planells

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