RESTAURACIÓN DE FERNANDO AGUADO

Con información de Fernando Aguado Hernández (27/06/2012)


 

 
     
     
La obra antes de 1936

 

El artista sevillano Fernando Aguado acaba de realizar una intervención de restauración y reconstrucción en una talla que representa a San Juan Evangelista ante la Puerta Latina, patrón de la localidad conquense de Huete. Dicha imagen, de pequeño formato (85 cm de altura), recuerda el martirio en el caldero de aceite hirviendo del que el santo no solo salió ileso, sino incluso rejuvenecido, y es obra del escultor academicista Julián de San Martín, quien la esculpió a finales de 1700.

 

 
     
     
Estado inicial
 
Proceso de reconstrucción

 

La talla fue destrozada durante los disturbios de la Guerra Civil, si bien se salvaron de la misma unos tinteros, la mano derecha y parte del busto, al que se le habían extraído los ojos de cristal. Estos restos fueron restaurados posteriormente, aunque con escaso acierto.

 

 
     
     
Estado final

 

El trabajo de Fernando Aguado ha consistido en la restauración de dichos restos (sin incluir de nuevo ojos de cristal para no dañar más la obra) y en la reconstrucción de la imagen en madera de cedro, con la dificultad añadida de no tener referencia alguna de proporciones y de que el escultor hispalense solo podía basarse en dos fotografías de visión frontal (las que encabezan la noticia) y en un grabado en el que se adivinaba el lateral de la obra, única documentación gráfica que se conservaba. De ahí que toda la zona posterior y las zonas laterales sean creaciones respetuosas con la estética y el modelado del original.

 

 
     
     
Estado final

 

La reconstrucción de la pieza sigue las trazas originales de la misma, pero incluyendo matices en los ropajes para diferenciar lo perdido de lo nuevo. La policromía ha sido realizada en acrílico, siguiendo exactamente la misma tonalidad de rojo y verde agua que conservaba el busto, colores muy utilizados en el siglo XVIII y que podemos comparar, por ejemplo, con los que aplicaba el maestro Luis Salvador Carmona en muchas de sus creaciones. Sin duda alguna, la mayor dificultad de la intervención no estaba solamente en modelar los paños con acierto, sino en proporcionar correctamente la nueva obra al busto original para dar otra vez la sensación que el santo vuela apoyado en el ala del águila y que, junto con el animal, se posa sobre el caldero, siendo este último una pieza labrada independientemente del resto.

 

 
     
     
Estado final

 

La orfebrería ha sido restaurada por el taller Orfebrería Andaluza, donde se ha realizado un nuevo aro de estrellas que reproduce el que se perdió en la Guerra Civil. Respecto al templete, su reconstrucción ha sido una obra magistral de carpintería de Enrique Gonzálvez y de talla de Francisco Verdugo.

 

 
     
     
Estado final

 

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