RESTAURACIÓN DE ÁNGEL ARROYO Y JAVIER GARCÍA PARA JEREZ DE LA FRONTERA

05/05/2018


 

 
     
     
Comparativa. Estado inicial y final

 

La escultura intervenida en este proceso de conservación y restauración es un busto que representa a Jesucristo, con rasgos y expresiones serenas, alcanzándose cierto hieratismo. Esta imagen puede corresponderse, con gran certeza, con aquella que, durante la década de 1950 del pasado siglo XX, fue el primitivo titular cristífero de la Hermandad de la Sagrada Cena de Jerez de la Frontera, posesionando por primera vez en 1955. Dicha obra fue sustituida posteriormente por una imagen transformada de San Cayetano, la cual a su vez fue reemplazada en 1967 por la actual de Luis Ortega Brú. La fisionomía y morfología del busto concuerda totalmente con aquella primigenia imagen del Señor de la Sagrada Cena que realizase el imaginero Francisco Pinto Berraquero.

 

 
     
     
Comparativa. Estado inicial y final

 

La intervención, realizada por los profesionales Ángel Arroyo Ramírez y Javier García García, ha sido compleja debido a las múltiples patologías y al preocupante estado de conservación que presentaba este busto, ocasionado tanto por el abandono como por las intervenciones inadecuadas practicadas en el mismo, así como por su almacenamiento en unas condiciones ambientales perjudiciales.

 

 
     
     
Comparativa. Estado inicial y final

 

La obra se encontraba en un estado de conservación muy deficiente, presentando diversas alteraciones, caso de grietas y separaciones de piezas, roturas, suciedad y polvo acumulado, así como oxidación de los elementos metálicos; pero fundamentalmente, un repinte de nefasta calidad que se superponía a una policromía original muy desgastada y lijada, de la que se conservaban escasas zonas de referencia. El cabello, la barba y las cejas se habían cubierto con una capa de preparación sobre la superficie pictórica original. Todo ello afectaba a la estabilidad de la obra y a su correcta lectura visual, desvirtualizando la calidad técnica y artística de la misma.

 

 
     
     
Comparativa. Estado inicial y final

 

El proceso de conservación y restauración de la imagen ha consistido principalmente en la limpieza exhaustiva de la escultura, de forma química y mecánica; el resanado y unión de las grietas, separaciones de piezas y fragmentos rotos; la eliminación de los elementos metálicos que estaban afectando perjudicialmente al soporte, la consolidación estructural de la obra, la reintegración volumétrica de lagunas, agujeros y fisuras, y la reintegración cromática, tomándose como referencia algunos detalles de la obra que permitían identificar la tonalidad original. Se han querido respetar las muescas inferiores y laterales, pues no afectan a la lectura visual de la imagen y aportan información sobre la historia material de la misma. Finalmente, se ha aplicado una capa de barniz protector. La intervención se ha llevado a cabo siguiendo los criterios de respeto a la obra original y mínima intervención, teniéndose en cuenta el carácter devocional que acompaña al busto.

 

 
     
     
Comparativa. Estado inicial y final

 

La imagen, que luce ahora la impronta que le otorgase el insigne escultor e imaginero jerezano Francisco Pinto Berraquero, descansa ahora sobre una peana en la que se introduce, pero no se adhiere. Con esta intervención se ha querido recuperar y devolver la "dignidad" y el valor histórico-artístico a una imagen titular que, hasta hace poco más de medio siglo, procesionaba por las calles de Jerez de la Frontera.

 

 
     
     
Detalles. Estado inicial
     
     
     
     
     
     
     
     
Instantáneas de la antigua imagen procesional de Francisco Pinto Berraquero

 

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