RESTAURACIÓN DE ARS NOVA
Fabián Pérez Pacheco (21/10/2015)
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Capilla Sacramental de la Hermandad de la Santa Caridad. Iglesia de San Juan de Dios, Cádiz. La capilla es de una única nave con pequeña cúpula y linterna en el presbiterio. Muestra decoraciones y retablo de rocalla realizadas en talla dorada del siglo XVIII. Esta zona del templo posee además un zócalo con representaciones de órdenes religiosas en azulejos de Delft del siglo XVIII.
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Introducción Es frecuente observar a la Caridad como una figura, expresión de una de las siete virtudes de la teología cristiana, cuatro cardinales y tres teologales. De este modo, su significado es explícito: una matrona que amamanta y protege a unos niños. La caridad es una de las tres virtudes teologales junto a la fe y la esperanza y ellas forman una compleja trilogía. Para el cristiano, la práctica del bien se fundamenta en las virtudes, las cuales iluminan al alma, pero dada la propensión de ésta al pecado, según su destino desde la expulsión del Paraíso y la pérdida de la Gracia, la tradición cristiana identificó sus enemigos que son el Demonio, el Mundo y la Carne. Una trilogía se enfrenta a la otra: las virtudes expresan las cualidades del alma y sus enemigos las tentaciones del cuerpo. |
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Estado final. Obra genovesa del siglo XVIII. Su iconografía redefine la función de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, pues además de dar socorro material al desvalido, ejemplificado en el niño, propone la salvaguarda del alma frente a sus enemigos: el Mundo, el Demonio y la Carne. |
Iconografía En el conjunto escultórico restaurado para la hermandad de la Santa Caridad de Cádiz, San Juan de Dios es representado con un niño en brazos y a sus pies aparecen los descritos tres enemigos del alma. Esta iconografía complementa la estricta función caritativa de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, pues en ella no sólo se expresa su misión sobre el cuerpo sino que además expresa su misión sobre el espíritu. |
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Figura del Demonio |
Descripción de la obra San Juan de Dios porta entre sus brazos a un niño, en él se representa la Humanidad inocente, débil y frágil, expresada en el desvalido y en el desamparo de la pobreza. Su sustento material no es sólo el objeto de su misión sino que lo es también la salvaguarda de su alma y este es el verdadero asunto iconográfico. El santo cobija entre sus brazos al niño, al cual protege del Mundo, representado a sus pies como el firmamento de todo lo creado (es una esfera estrellada). En el Mundo podemos identificar las vanidades y el hedonismo personalista, contrarios a la caridad. El mal se singulariza en el Demonio (una figura varonil de piel tostada, con pequeños cuernos en la cabeza y dedos alargados de uñas negras; dos pequeñas alas de murciélago lo identifican como un ángel caído y sus extremidades inferiores son una cola escamada de dragón). La Carne aparece como una mujer, la cual representa las tentaciones del cuerpo. Ambos se retuercen y miran al santo mientras despliegan sus brazos de modo teatral y expresivo. Se muestran vencidos, en un acto de protegerse frente a la figura del santo, pues sobre ellos triunfa el acto de la caridad y del amor. Las virtudes, expresión del libre albedrío humano, se activan gracias a las potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad. La fe se salvaguarda con el entendimiento, la esperanza con la memoria y la caridad con la voluntad. Para los cristianos, son las herramientas que logran cumplir el programa de Dios y la salvación del alma: mientras la muerte aguarda al cuerpo, el pecado acecha al alma, y ambas circunstancias son objetos de la misión de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios como se desprende en este grupo escultórico. |
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Estado inicial
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Trabajos de Restauración El grupo escultórico es obra genovesa del siglo XVIII y está realizado en madera tallada y policromada. Al iniciarse los trabajos de restauración mostraba numerosos desperfectos relativos a pérdidas volumétricas y a la presencia de barnices oxidados, suciedad y repintes. Por ello, se realizaron en la pieza labores de limpieza y de reconstrucción volumétrica. Durante los trabajos se observó el modo en el que las imágenes de la Carne y el Demonio aparecían trastocadas en su disposición. Por ello finalizados los trabajos se aprecian dispuestas en situación contraria. |
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Proceso de limpieza y de eliminación de repintes |
Nota de La Hornacina: Fabián Pérez Pacheco es Historiador del Arte y Restaurador de Obras de Arte en Ars Nova.
www.lahornacina.com