COLOQUIOS. PRIMERA PARTE

16/07/2009


 

 

La Fundació Suñol presenta Coloquios. Primera Parte, una muestra que exhibe 24 obras del fondo de la Colección Suñol, a través de 12 diálogos. Se pone en escena una constante del siglo XX: la confrontación conlleva afinidades y también discrepancias sobre temas inicialmente similares. Los 12 coloquios son buen ejemplo de antagonismos y coincidencias, que persiguen una reflexión del observador sobre esos “desplazamientos” conceptuales.

El coloquio entre Salvador Dalí y Joan Ponç, pone su acento en la capacidad imaginativa y en las obsesiones que residen en la mente de ambos creadores, completamente ligadas al Surrealismo.

Juli González y Anthony Caro nos muestran en sus obras un lenguaje basado en la abstracción. Conexiones en la materia y divergencias en su vinculación con el espacio se hacen explícitas en esta propuesta.

La necesidad de volver la mirada a la naturaleza hace que en el diálogo entre Jean Arp y Lucio Fontana existan referencias a ella. Sin embargo, las formas orgánicas cada vez más esquemáticas de Arp nada tienen que ver con las incisiones en la materia de Fontana.

La gran complicidad entre Alexander Calder y Joan Miró convierte su coloquio en una conversación amical, una colaboración que se alimenta de mutuas influencias. Ambos, con un modo similar de ver y comprender el mundo, crean un universo cósmico mediante su propio lenguaje de signos, siempre alejado de la figuración tradicional.

José Jardiel y Manolo Quejido articulan sus respectivos discursos entorno a un beso. Ambos artistas decantaron su trabajo hacia la figuración desde diferentes ópticas, y muestran un gran compromiso social ante un sistema político decadente, que anuló por un largo periodo la creación y difusión del arte contemporáneo español.

 

 

En el diálogo entre Sichiro Enjoji y Luis Gordillo, el primero juega con una geometría pura creando una atmósfera envolvente completamente vacía, que nos relaja y deja espacio para la reflexión. El segundo nos ofrece una convulsa composición cargada de tensión dialéctica que nos abruma.

La abstracción como lenguaje universal es el hilo conductor que sirve tanto a Sean Scully como a Juan Uslé para crear su propia dimensión pictórica. Ambos prescinden de un discurso de tendencias para basarse en su propia experiencia. Las geometrías con las que delimitan sus espacios compositivos, provocan una reflexión sobre lo latente, lo fragmentado y el todo.

Alberto Giacometti y Joan Rom nos hacen evaluar el grado de irracionalidad e inquietud que ambos imprimen a sus obras. A Rom le interesa la percepción que genera la superficie de sus obras y la influencia del arte povera se deja ver en ellas. Giacometti, en cambio, nos muestra la fragilidad del ser humano.

Partiendo de un objeto de nuestra cotidianeidad, como una silla o un sillón, Antoni Tàpies y Jaume Xifra cuestionan las libertades del individuo bajo sentimientos de nostalgia o angustia. El arte da paso a una crítica antibelicista y la defensa de los derechos humanos es aquí una prioridad.

Los personajes enfrentados de Pietro Consagra y Luis Gordillo conversan por antagonismo. Ambos artistas esquematizan los rasgos de cada una de sus figuras representadas, el primero desde una perspectiva abstracta y el segundo desde los planteamientos de la Nueva Figuración.

Partiendo de una experiencia introspectiva, Zush y José Noguero ofrecen dos formas opuestas de observar y ser observados. La obsesión de uno se convierte en serenidad en otro, pero ambos esconden un enigma a ser desvelado.

Nino Longobardi y Manolo Valdés retoman el tema tradicional del bodegón con un discurso que difiere en concepto y técnica. La espontaneidad y la desinhibición quedan confrontadas a la mesura y a la reflexión, ofreciendo dos visiones yuxtapuestas de representar este género.

 

 

Hasta el 3 de octubre de 2009 en la Fundació Josep Suñol de Barcelona (Passeig de Gràcia, nº 98)
Horarios: de lunes a sábado, de 16:00 a 20:00 horas; domingos y festivos, cerrado.

 

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