MECENAZGO CULTURAL 444

06/02/2019


 

 

De la mano de José Roberto Castro González, alcalde de Quintanilla de Riofresno (Burgos), con formación oficial en Restauración de Patrimonio, nace Mecenazgo Cultural 444, un proyecto cuyo fin es la restauración del retablo mayor de la Iglesia de San Román, templo parroquial del referido municipio.

El retablo es una joya renacentista de 1575 realizada por el arquitecto y escultor Juan de Esparza, un artista peculiar y muy poco conocido, de origen vasco, cuya lucha constante con los continuos problemos económicos en los que se vio envuelto, le llevó a trabajar en pequeñas localidades como Quintanilla de Riofresno, donde ofrecía sus servicios a la baja, lo que le permitía salir adelante en medio de embargos, encarcelamientos e incluso la subasta pública de la mansión que poseía en Burgos.

Se trata de un retablo de 5 metros de ancho, por 6,5 de alto y 0,5 de fondo. Su estado de conservación es irregular. Desde el punto de vista estructural no hay desajustes importantes, pero en lo referente al estado del soporte, la capa de preparación, la policromía y la capa de protección sí aparecen zonas con importantes deterioros o pérdidas. La obra ha estado expuesta a múltiples agentes de deterioro. Los principales daños son consecuencia del natural envejecimiento de los materiales, la acumulación de suciedad y polvo, que han dado origen a una degradación progresiva y que deben minimizarse antes de que sea de mayor magnitud. En la mazonería aparecen roturas, especialmente en molduras y algún otro elemento. Hay, asimismo, pérdida de elementos del soporte lígneo debido a xilófagos, sobre todo en la predela. Grietas y fisuras en la madera, por el movimiento natural de la madera que ha producido desplazamiento de alguno de los paneles. Existen también elementos metálicos que al oxidarse aumentan de tamaño y producen alteraciones en el soporte. La preparación presenta pérdida de adhesión al soporte por la degradación del aglutinante. Por lo que se refiere a la policromía, se observan levantamientos generalizados en todo el retablo, que se han traducido en lagunas abundantes y de diversas dimensiones. Se observan también desgastes, sobre todo en los registros interiores, más expuestos a manipulaciones, mostrando claras evidencias de la acción del hombre: limpiezas abrasivas, inscripciones incisas, golpes, repintes... La capa de protección o barniz presenta un amarillamiento ocasionado por su oxidación. Además, existen manchas de humo en los planos horizontales por la combustión de las velas, y acumulación de polvo en depósitos de gran espesor y suciedad que restan brillo y esplendor al conjunto de la obra.

El objetivo prioritario de la intervención será el de recuperar la autenticidad del retablo. Una vez conocidas sus características, se establecerán una serie de premisas básicas previas al proceso de restauración, siempre con el máximo respeto por la obra, realizando las mínimas intervenciones posibles y diferenciadas del original. Se realizará un diagnóstico documentando con precisión las características de la obra, las alteraciones que presenta y sus causas. Tanto los materiales como los procedimientos llevados a cabo se basan en el principio de respeto a la obra original. Todas las sustancias empleadas deberán ser estables, inocuas, reversibles, discernibles, compatibles con las originales y no alterarán el aspecto original de la obra, permitiendo intervenciones futuras. Se realizará un seguimiento continuo y detallado de los procesos realizados.

El proceso de restauración consistirá en la documentación gráfica y fotográfica de las piezas, limpieza superficial y eliminación de elementos metálicos, asentado de color, consolidación química y desinfección, limpieza y eliminación del barniz oxidado, reintegración volumétrica y aplicación de una protección final.

 

 

Para lograr el objetivo de la restauración, cuyo importe asciende a 30.000 euros, se ha creado una campaña de micromecenazgo a través de la web de Hispania Nostra (ver enlace), que ha logrado recaudar en diez días más de 3.600 euros. El objetivo es llegar a los 15.000 euros, lo que permitirá iniciar las obras a la mayor brevedad posible. Para ello tienen de plazo hasta el próximo 10 de marzo. Los otros 15.000 euros ya lo tienen de campañas anteriores, provenientes de empresas de Burgos, amigos y vecinos.

Se han pedido tres presupuestos a unas empresas de restauración ampliamente contrastadas y con una larga experiencia en este mundo. Aunque la titularidad es del Arzobispado de Burgos y serán ellos quienes decidan qué empresa lo llevara a cabo, Castro González confía en que la opinión del municipio cuente ya que son los vecinos de Quintanilla de Riofresno, igual que en 1575, quienes nos hacemos cargo del abono a los profesionales. Una vez iniciadas las obras, el plazo de ejecución será de tres meses. Está previsto poderlas inaugurar a finales de verano, cuando hay más residentes en el pueblo, o bien en las fiestas de San Román, 18 de noviembre. Tal vez una fecha más señalada, pero más complicada a la hora de las celebraciones debido a la climatología.

Quintanilla de Riofresno, situada al noroeste de la provincia de Burgos, es una entidad menor dependiente del Ayuntamiento de Sotresgudo. Un pueblo con tan solo 9 habitantes durante todo el año que llega a más de 50 en los meses de verano, cuando las temperaturas son más benignas.

Con el proyecto Mecenazgo Cultural 444, llamado así por cumplir el retablo 444 años en 2019, los habitantes de Quintanilla de Riofresno quieren restaurar su mayor joya patrimonial cuanto antes ya que la degradación avanza imparable y lo que ahora cuesta 30.000 euros en unos años costará más, y entonces, además de que les será imposible llegar, los daños serán mayores y con seguridad se producirán pérdidas irreparables.

 

 

Campaña de Crowdfunding en este

 

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