CARLOS V EN YUSTE: SU MUERTE Y SU GLORIA ETERNA

27/08/2008


 

 

Esta exposición conmemora el 450 aniversario del fallecimiento de Carlos V y pretende dar a conocer los últimos años de su vida, en los que, al abdicar sucesivamente de todos sus estados, pretendía, según los cánones de la época, dedicarse a los pensamientos religiosos y prepararse para el tránsito final. Se presenta en dos salas: la antesacristía, antigua sacristía de la Iglesia de Yuste, y la sacristía, antaño el refectorio conventual. Yuste fue el emplazamiento elegido por Carlos V para su retiro y el Monasterio su morada a la hora de morir.

En el primer emplazamiento se albergan los carteles que permiten conocer el discurso expositivo y en la segunda sala se acoge la exposición misma, cuyo contenido se ha elegido de acuerdo al criterio de verismo de las piezas, según El inventario de los bienes q quedaron de su Magd. en Yuste al tiempo de su fallesçimiento, realizado en el año 1558, y otras relaciones que se consultaron en el Archivo de Simancas y que enumeran los depósitos artísticos de Carlos V. También se incluyen obras que son recordatorios o réplicas de las que ya existían en la época imperial. Como excepción se cuelgan tres cuadros historicistas del siglo XIX, de temática vinculada al emperador y que completan episodios de su estancia en Yuste.

La exposición está estructurada en cuatro capítulos, desde la abdicación del Emperador, ilustrada con una reproducción de las estampas de Hogenber, hasta su muerte en Yuste. Los objetos que el monarca llevó desde Bruselas hasta Yuste permiten conocer sus últimas preocupaciones: la preparación de su muerte y la dedicación a sus aficiones: la astronomía, los relojes, la historia y el naturalismo.

La muestra consta de trece cuadros, entre los que cabe destacar el Retrato de Carlos V de Juan Pantoja de la Cruz, unos retratos de Carlos V y su esposa Isabel de Portugal, anónimos flamencos del siglo XVI, un Ecce-Homo sobre un original de Tiziano, y otro Retrato de Leonor de Austria, anónimo español del siglo XVI, copia de un original de Antonio Moro. Contiene además once grabados que, normalmente, se encuentran depositados en el Monasterio del Escorial: un Retrato de Carlos V (1550), de Enea Vico, o La Batalla de Mülhberg que tuvo lugar el 24 de abril del año 1547, éste último de la colección escurialense y obra del mencionado Vico y de Giovanni Battista. Otras piezas a destacar son el altar portátil de Carlos V realizado en platería, la réplica de la silla-litera de viaje que se conserva en el Museo de Carruajes del Palacio Real de Madrid, relojes, libros como el Breviario de Carlos V, medallas, esculturas y armas.

Se ha publicado además un catálogo, en colaboración con la Fundación Banco Santander. Así conoceremos el ámbito más íntimo de la figura de Carlos V, personaje egregio en la historia europea del siglo XVI.

 

Hasta el 21 de septiembre de 2008 en el Monasterio de Yuste

 

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