RESTAURACIÓN DE UNA OBRA DE RODRIGO ALEMÁN POR KALAM RESTAURACIÓN
02/08/2017
Recientemente han finalizado las obras de restauración del conjunto del coro de la Catedral Nueva de Plasencia, obra del maestro Rodrigo Alemán instalada originariamente en la Catedral Vieja y trasladada y adaptada a la planta de la nave central de su localización actual en 1565. Su sillería está compuesta por 67 sitiales, cerca de 80 tablas de taracea y más de 1.000 piezas de nogal talladas con una gran riqueza iconográfica. Esta intervención, que ha recuperado una obra sobresaliente por la extraordinaria calidad de sus esculturas, la creatividad de su talla y la inclusión de respaldos con tableros de taraceas figurativas de Santos y de los Reyes Católicos, ha sido promovida e impulsada por el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE). Un equipo multidisciplinar conformado por profesionales de la empresa Kalam, especialistas en restauración, carpintería histórica, química e imagen documental, dirigidos por Laura Ceballos del IPCE y Manolo Montañés por parte de Kalam, se ha encargado de llevar a cabo los trabajos restauración que han tenido una duración de 16 meses. Las labores de restauración han permitido el estudio en profundidad de la obra. Durante la fase de desmontaje se han podido analizar los diferentes sistemas constructivos y de anclaje que hasta el momento habían permanecido ocultos, así como recabar nueva información como las diferentes marcas y sistemas de siglados o los dibujos preparatorios y bocetos practicados en el reverso de las tablas. Datos que nos permiten entender mejor la obra y su entorno. La intervención ha partido de una amplia labor de recopilación documental, del estado inicial de conservación, características materiales y técnicas y una clasificación minuciosa de todos sus elementos. La información obtenida de forma previa y en el proceso ha sido detalladamente recogida y documentada junto a material fotográfico y planimetría. Se han realizado pruebas y estudios para verificar la idoneidad de los materiales utilizados y la inocuidad de los mismos, pruebas de limpieza de la policromía, de retirada de ceras y acabados no originales, fotografías con microscopio digital o fluorescencia ultravioleta. Para la intervención, se instaló un taller in situ en el que nuestros especialistas desarrollaron las labores necesarias para recuperar toda la belleza de esta obra a caballo entre el lenguaje medieval y el renacimiento. Entre las técnicas utilizadas destaca la limpieza mediante láser en las delicadas tallas de madera. Se trataron, entre otras, piezas esenciales de esta composición como los chapiteles del Rey y de la Reina o el sitial del obispo. Para asegurar la adecuada conservación posterior a la restauración del conjunto, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), se realizaron trabajos de limpieza de los muros y del entorno. Al final se volvió a montar cada pieza exactamente en su lugar de origen, siguiendo la disposición de 1565. |
En general la sillería de Plasencia (Cáceres) evidenciaba una gran acumulación de suciedad, así como una gran cantidad de daños mecánicos, desplazamientos, roturas y pérdidas de piezas, que han venido incidiendo en una creciente fragilidad del conjunto, e incluso el riesgo de desplome de los elementos volados, como los chapiteles de los sitiales presidenciales. A todo ello se habían de añadir los daños ocultos provocados por la humedad de los muros y el ataque prolongado de insectos, causantes de una notable acumulación de detritus en las zonas inaccesibles de la estructura. Los trabajos se han dirigido, en primer lugar, a actuar sobre el entorno: limpiar las zonas ocultas, aplicar tratamientos contra insectos, sanear los muros y aislar de estos convenientemente la madera de la fábrica. En segundo lugar se han tratado los problemas estructurales mediante consolidación de la madera afectada por xilófagos y mediante carpintería tradicional, añadiendo los elementos de madera necesarios para su soporte y muy puntualmente realizando piezas nuevas para integrar su funcionalidad y la trama decorativa seriada. Especialmente laboriosa ha sido la limpieza de las capas de suciedad e incrustaciones sobre la delicada talla de madera, para la que se ha utilizado principalmente la técnica de láser. Finalmente se procedió a aplicar una capa de protección con una formulación específica a base de resinas de hidrocarburos de bajo peso molecular. El proyecto ha requerido un amplio trabajo previo de recopilación documental sobre la obra. Se ha registrado meticulosamente su estado inicial, la composición de los diferentes revestimientos que impregnaban la madera, sus características técnicas y la clasificación de los elementos de los que está compuesto cada sitial y su estructura de apoyo. Tras ello se desmontó el coro alto, lo que permitió el acceso a las zonas ocultas y la recuperación de piezas de la sillería que se habían roto y caído por la parte trasera de los sitiales, así como de otros muy diversos y curiosos objetos que de forma casual pero continuada habían ido cayendo desde que el coro fue montado en el siglo XVI: fragmentos de documentos, restos de indumentaria, unos quevedos. Como hemos apuntado, para la restauración se montó un taller en las dependencias de la Catedral para el tratamiento de los cerca de 80 tableros de taracea, y las cerca de 500 piezas de talla que se desmontaron. Paralelamente se llevaron a cabo los trabajos de restauración del coro bajo, un organito y las puertas de acceso, así como la limpieza y saneado de muros y del entorno. Cada pieza se volvió a montar en su lugar de origen. |
La sillería, construida entre los siglos XV y XVI, es una de las grandes obras del maestro Rodrigo Alemán, de probable origen flamenco y también conocido como Rodrigo Duque. Su actividad se documenta entre las décadas de 1480 y 1510. Rodrigo Alemán introdujo en España usos escultóricos de su tierra natal, aún inéditos en nuestro país, y gozó del mecenazgo de los poderosos cardenales Cisneros y Mendoza. El autor se autorretrató en una sillería que, al ser trasladada en 1565, adaptándose a la planta de la nave central de la Catedral Nueva, más ancha que la Vieja, sufrió desajustes en sus esquinas y mutilaciones de sus piezas, que son testigos de que la sillería no fue proyectada para ese espacio y tuvo que adaptarse al mismo. Realizada en nogal, puede considerarse un verdadero museo de escultura por la extraordinaria calidad y complejidad de su labor artística, por la talla admirable, diminuta y creativa de las esculturas. Pero lo que distingue a esta obra maestra de sus contemporáneas en España es la inclusión de respaldos con tableros de taraceas figurativas con los retratos de Santos y los mismos Reyes Católicos. |
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