RESTAURACIÓN DEL CRBMC
05/08/2018
El pasado 3 de agosto tuvo lugar la primera apertura de las puertas del órgano de la catedral de Tarragona después de los casi dos años de trabajos de restauración llevados a cabo por integrantes del Centre de Restauració de Béns Mobles de Catalunya (CRBMC). Este órgano renacentista es una pieza original del siglo XVI, restaurada por última vez en 2013. La última reforma se hizo en unos talleres artesanales de Holanda, donde construyeron los actuales tubos. El instrumento es uno de los pocos de Cataluña de dicha época histórica que conserva la pintura de las puertas. Un conjunto excepcional que fue declarado Bé Cultural d'Interès Nacional (BCIN). Las puertas del órgano están formadas por dos batientes; cada uno cuenta con dos monumentales telas (sargas) de 7 x 4,65 metros, pintadas al óleo entre 1563 y 1565 por el artista italiano Pietro Paolo de Montalbergo, con actividad en Cataluña documentada desde 1548 hasta su muerte en 1588. La restauración ha confirmado que Montalbergo contó con la colaboración de Pere Serafí, pintor y poeta catalán de origen griego. Los batientes exteriores muestran, dividida, la escena de la Anunciación con la Virgen María y San Gabriel, mientras que los interiores representan la Adoración de los Pastores (izquierdo) y la Resurrección de Cristo (derecho). |
Hace unos once años, las pinturas se descolgaron de su lugar habitual y permanecieron almacenadas con un refuerzo estructural provisional mientras se concretaba la financiación de su restauración. Afortunadamente, ya han vuelto al lugar donde fueron emplazadas hace 453 años. Desde que fueron descolgadas debido en su mal estado de conservación, la Catedral ha deseado devolverlas a su emplazamiento original, especialmente por la valía de las pinturas de Pietro Paolo de Montalbergo y para reiniciar la tradicional apertura y cierre de puertas en función de la época pastoral del año. Los trabajos de restauración, que se han desarrollado en la misma catedral, en una estructura montada en el transepto para poder mantener las piezas en posición vertical, han consistido en la ejecución de nuevos bastidores (los anteriores estaban muy afectados por la carcoma), refuerzo de la estructura del órgano, reparación de las telas rasgadas, limpieza y reintegración pictórica, y aplicación de un barniz protector. |
La restauración del CRBMC en las sargas ha permitido recuperar sus colores originales del siglo XVI, rescatar elementos de las pinturas, ocultos por agentes degradantes como el humo de las velas, y reducir el peso total del conjunto, que ahora se sitúa en 210 kilogramos. Las tareas han sido realizadas por un equipo multidisciplinar formado por más de veinte profesionales entre carpinteros, restauradores-conservadores, relojeros, técnicos, montadores... Para los nuevos bastidores se empleó madera de cedro canadiense, un material con buenas propiedades físicas y mecánicas para su función. La finalidad de las puertas era ocultar, cuando convenía en función del calendario litúrgico, los tubos del cuerpo central de la caja del órgano, de grandes dimensiones. Este proyecto de conservación y restauración ha contado con el apoyo económico de la Fundación Privada Mutua Catalana (FPMC). El resto del dinero ha sido aportado por el Departament de Cultura de la Generalitat y el Cabildo de la catedral de Tarragona. Su coste ha sido alto por la dificultad de los trabajos y el mal estado que presentaban las telas. Se presupuestó en 100.000 euros por batiente. |
www.lahornacina.com