RECONCILIARE

30/01/2017


 

 

Durante la restauración de las yeserías mudéjares que adornan los enterramientos existentes en el presbiterio de la Iglesia de San Esteban de Cuéllar (Segovia), se descubrieron unas bulas en la tumba de Isabel Zuazo, señora importante de la época, mujer piadosa y temerosa de Dios. Las guardaba cerca de su corazón, un indicativo del deseo de poner toda su vida, después de la muerte, ante Dios, buscando del mismo su reconciliación.

Este hecho histórico inspira el relato de la XXII edición de Las Edades del Hombre, que marca el acento en la necesidad que el mundo tiene de reconciliación, es decir, Reconciliare en latín (infinitivo presente del verbo reconcilio), en castellano: Reconciliar. Esta nueva exposición quiere ser, por tanto, la presentación de una doble realidad: la mirada positiva que nos revela que la misericordia de Dios es más grande que nuestro pecado y la visión realista que no puede ocultar el mal, la división y el odio existentes.

Reconciliare no es una mera visión del pasado, es un repaso al hoy de la sociedad y el hombre en paralelo con la Historia Sagrada que se representa a través de las obras de arte sacro que se exponen.

Los ojos, la sonrisa y las manos son los rasgos que más hablan de una persona, y los que mejor nos ayudan a interpretar sus sentimientos. La imagen del cartel, creada por Eduardo Palacios, es la de un hombre que tiende su mano. Es esta mano abierta un gesto que habla de ayuda, acogida y reconciliación.

 

 

Como sedes para la muestra Reconciliare, que se dividirá en cinco capítulo, la Fundación Las Edades del Hombre ha escogido tres templos emblemáticos de Cuéllar, tanto en lo religioso como en lo histórico y artístico: la iglesia de San Andrés, la iglesia de San Martín y la iglesia de Esteban.

La iglesia de San Andrés posee tres naves y crucero con tres ábsides, y se tiene conocimiento de que ya estaba construida en 1277. El retablo mayor lo preside San Andrés, alrededor del cual se distribuyen pinturas de santos. Por toda la iglesia se pueden contemplar retablos, en su mayoría barrocos, que albergan pinturas y tallas de una interesante factura. Muchas de estas imágenes proceden de otras iglesias, destacando la imagen de la Virgen de la Rochela o el Cristo de San Gil, entre otros. Entre la importante colección de tallas que posee el templo, destaca un calvario del gótico primitivo.

Por su parte, la iglesia de San Martín, situada junto al castillo, fue declarada Monumento Artístico Nacional en el año 1931 y es una de las mejores muestras de la arquitectura mudéjar de la villa segoviana. En la actualidad alberga el Centro de Interpretación del Arte Mudéjar.

Por último, la iglesia de San Esteban también fue declarada Monumento Artístico Nacional en 1931 y se tiene constancia de su existencia ya en el año 1247, cuando era la iglesia de los "hijosdalgo", custodiando el archivo de la Cofradía de la Cruz. Es una de las iglesias mudéjares más importantes de Cuéllar y de ella sobresale su gran ábside de ladrillo. Su retablo mayor es de estilo neoclásico con elementos decorativos del rococó.

 

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