RESTAURACIÓN DE LAS EDADES DEL HOMBRE
02/02/2019
Intervención realizada en los talleres del monasterio de Santa María de Valbuena sobre una escultura de San Miguel Arcángel que se conserva en el templo parroquial de Peñaranda de Bracamonte (Salamanca). San Miguel Arcángel es una talla fechable a principios del siglo XVII que había sufrido una desafortunada intervención a manos de un aficionado que hacía invisible la verdadera calidad de la obra. Esta pieza había sufrido varias alteraciones a lo largo de los años que habían modificado su morfología inicial, añadiendo y restando elementos originales. En la última de las intervenciones registradas se había añadido una capa cubriente de pintura con mezcla de varios elementos plásticos. Una vez en manos de la Las Edades del Hombre, se procedió someter a la escultura a las pruebas pertinentes para conocer y cuantificar los daños y partir de ese momento poder proceder a la restauración más adecuada. Estas pruebas consistieron en radiografías, estratigrafías, análisis químicos y catas. Posteriormente se procedió a la retirada de elementos impostados que la figura había ido adquiriendo en diferentes épocas. Una vez comenzados los trabajos en los talleres de Santa María de Valbuena, comenzaron a descubrirse restos de estratos anteriores al actual e incluso restos de la policromía original del siglo XVII, con evidencias de estofados sobre oro y plata. El trabajo llevado a cabo ha procurado recuperar en la medida de lo posible todos los restos originales de la pieza. También se ha reintegrado los volúmenes necesarios para comprender la iconografía de la talla de una manera discernible y a la vez reversible. |
En conclusión, los trabajos de restauración llevados a cabo por la Fundación Las Edades del hombre han sacado a la luz una escultura con iconografía, estilo y materiales propios del siglo XVII, dañados por el paso de los años y por las intervenciones realizadas con desigual fortuna. Durante la presentación de la obra restaurada en Peñaranda de Bracamonte, el secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre, Gonzalo Jiménez, y el director del Servicio de Patrimonio Artístico y Cultural del obispado de Salamanca, Tomás Gil, han incidido en la necesidad de valorar y preservar el patrimonio religioso como elemento de identidad de comunidades, ciudades y pueblos y que sean profesionales con la formación adecuada los que conserven y restauren las piezas que así lo precisen. En dicho acto también intervino la directora de restauración de la Fundación, Silvia Lorenzo, quién comentó el trabajo y los procesos técnicos que se han seguido para la recuperación de la obra. |
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