ATLETISMO: VALORES Y EMOCIÓN

02/09/2010


 

El atletismo es el deporte más exigente, el más antiguo y el más vinculado a la supervivencia del hombre en el entorno natural. Las pruebas atléticas ponen en juego todos los sentimientos y emociones. La evolución de la técnica ha conseguido multiplicar las prestaciones y obtener resultados que desafían las limitaciones del cuerpo humano, en un gran espectáculo de belleza y fuerza.

Atletismo: Valores y Emoción presenta, mediante textos e imágenes, los nueve valores fundamentales del atletismo. El objetivo es poner de manifiesto el papel que el atletismo puede tener en la educación de los jóvenes como elemento de superación y de relación con los demás, así como favorecer su práctica cotidiana más allá de la competición. Desde este punto de vista, la exposición sintoniza con el espíritu de la Obra Social "La Caixa", que a través de sus programas sociales y culturales promueve entre la juventud la formación de valores.

El comisario de la muestra es José Luis López, profesor de la Universidad de Vic (UVIC) y presidente y fundador del Centro Internacional de Documentación, Investigación y Desarrollo del Atletismo (Fundación CIDIDA). La exposición es un espacio visual y sonoro que muestra al visitante las cualidades más humanas de este deporte, desde la pista hasta las gradas. La muestra permite dos lecturas, la primera de las cuales está planteada como una auténtica experiencia audiovisual para el público. José Luis López ha seleccionado, de entre más de 300.000 imágenes, las que mejor ilustran los valores que componen la muestra, que se presentan en un montaje creado expresamente para la ocasión. La exposición se completa con un recorrido que imita una pista de atletismo, en la que el público podrá profundizar sobre los valores relacionados con el atletismo interaccionando con ella.

Estos son los valores sobre los que se reflexiona en Atletismo: Valores y Emoción:

 

 

Universalidad

El atletismo se practica y se conoce en todo el mundo. La Federación Internacional de Atletismo (IAAF), con 213 miembros, tiene más países afiliados que la ONU o que cualquier organización deportiva internacional. Pero la universalidad del atletismo también se demuestra por el hecho de que, de cualquier país, incluso del más minúsculo y pobre, puede surgir una estrella; y porque es el deporte que tiene campeones olímpicos y mundiales, hombres y mujeres, de más naciones diferentes.

 

 

Respeto

En el atletismo se aplaude al local y al foráneo, a la gran estrella y al desconocido, a todos los atletas de cualquier país, raza o creencia. Se aplaude al atleta que llega primero, e incluso al último. Se respeta al juez. Impera el respeto. El público mezcla las banderas en las gradas, y por encima de las diferencias, ama este deporte y valora a todos los atletas, lejos de fanatismos, exclusiones o sectarismos.

 

 

Igualdad de oportunidades

Hombres y mujeres comparten escenario, premios y protagonismo en las pruebas atléticas, como máxima expresión de la igualdad de oportunidades. Tanto si se trata de una competición escolar como de unos campeonatos del mundo, en la pista se mezclan las pruebas masculinas y femeninas de forma natural, se repiten los mismos gestos y se experimentan las mismas emociones.

 

 

Objetividad

Las tecnologías más avanzadas de medición, tanto del tiempo como de la distancia, se ponen al servicio de los atletas y de los jueces. El atletismo es un ejemplo de justicia y objetividad. Todo el mundo está en las mismas condiciones y al amparo de las mismas reglas. Prácticamente nunca hay decisiones polémicas ni favoritismos, y sí precisión y exactitud. Quien llega antes a la meta, quien salta o lanza más lejos, es el ganador. Pero, además, un deporte justo tiene que ser limpio. Por esto los organismos reguladores del atletismo persiguen desde hace años la lacra del dopaje.

 

 

Esfuerzo y superación

Todo el mundo está de acuerdo con el gran esfuerzo que requiere ser atleta. La historia de este deporte está llena de lucha contra los obstáculos y los imposibles: superación de lesiones, enfermedades, discapacidades, tragedias o simplemente de las propias marcas personales, lo que despierta la admiración de entendidos y profanos.

 

 

Diversidad

Atletas de países ricos, de tecnologías avanzadas y medios de entrenamiento científicos; y atletas surgidos de la miseria en barrios marginales o pueblos de países del Tercer Mundo. Atletas altos, musculosos, asténicos, resistentes, explosivos, jóvenes, veteranos, etcétera. Todos tienen cabida en este deporte, porque el atletismo es un conjunto de pruebas muy diferentes desde el punto de vista técnico, fisiológico o biomecánico.

 

 

Compañerismo

En los Juegos de Berlín del año 1936, el alemán Lutz Long ayudó a Jesse Owens cuando éste estaba a punto de ser eliminado en la prueba de longitud, y fue el primero en felicitarle cuando el americano se proclamó vencedor. Como castigo, Hitler envió a Long a la guerra, donde murió. Hoy, los descendientes de Owens y de Long siguen manteniendo lazos de amistad. La historia del atletismo también está llena de ejemplos de compañerismo que han nacido en una pista; vínculos fuertes y sinceros que han surgido de un mismo lenguaje, aunque de lenguas, convicciones y procedencias diferentes.

 

 

Trabajo en equipo

Aunque en la pista parece estar solo y depender únicamente de sí mismo, el atleta tiene un grupo detrás que le apoya y le empuja. Atleta y entrenador o entrenadora forman un equipo fundamental, único, que a veces resulta indivisible durante toda su vida deportiva. Además, los grupos de entrenamiento son la comunidad en la que conviven y se forjan los atletas. Hay competiciones por equipos, con sistemas de puntuación en los que cada uno aporta una parte del resultado. Las pruebas de relevos son la imagen por antonomasia del trabajo en equipo.

 

 

Tradición

En muchos aspectos de la vida, se olvida pronto lo que forma parte del pasado. En cambio, en el atletismo, sucede lo contrario. Con el paso del tiempo, las antiguas conquistas se convierten en hazañas legendarias y los grandes atletas llegan a ser "Dioses del Estadio", como las primeras mujeres que compitieron o las figuras de Jesse Owens, Fanny Blankers-Koen, Emil Zatopek, Carl Lewis y tantos otros. El atletismo preserva la tradición y mantiene vivo el recuerdo de todos los que han escrito la historia de este deporte; y guarda respeto y admiración por quienes en algún momento franquearon barreras que parecían insuperables. 

 

Hasta el 3 de Octubre de 2010 en la Sala de Exposiciones de la Obra Social "La Caixa"
en Santa Cristina d'Aro (Avenida Ridaura, nº 1) Horario: todos los días, de 09:00 a 20:00 horas.

 

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