RESTAURACIÓN DE UNA OBRA MAESTRA DE CARAVAGGIO
Manuela Pelati (17/06/2012)
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La obra antes y después de la restauración |
Se trata de La Resurrección de Lázaro, una obra pintada por Caravaggio pocos meses antes de su muerte. El pintor italiano se encontraba entonces en el exilio, perseguido y temeroso. Estaba acusado de matar a un hombre, su rival Ranuccio, y ese delito estaba castigado con la pena de muerte. El cuadro, oscuro, siniestro, inquietante, con espectaculares destellos de luz, fue concluido en 1609 y se conserva actualmente en el Museo Regionale de Messina. Ha sido restaurado durante siete meses en los laboratorios romanos del Istituto Superiore Centrale del Restauro y está expuesto desde ayer y hasta el próximo 15 de julio de 2012 en el Palazzo Braschi de la capital de Italia. La exhibición relata la minuciosa intervención a la que ha sido sometida La Resurrección de Lázaro, sus resultados y el uso de materiales innovadores para proteger en las próximas décadas una tela que sobrevivió al terrible terremoto de Messina y Reggio de 1908. Dicha intervención llega sesenta años después de la realizada por Cessare Brandi y ha contribuido a profundizar sobre el conocimiento de las técnicas utilizadas por Caravaggio en el trágico periodo final de su vida, cuando era un prófugo que vivía a caballo entre Malta y Sicilia. El artista tenía poco tiempo para pintar los grandes encargos que recibía y ello -según la restauradora Anna Marcone, figura clave en este proceso de restauración-, le obligó a modificar tanto su técnica como los materiales. En realidad la obra, cuyas medidas son 380 x 275 cm, fue realizada entre los años 1608 y 1609, nada más llegar Caravaggio a la ciudad siciliana de Siracusa, por encargo del comerciante genovés Giovan Battista de Lazzari para presidir la capilla familiar que éste poseía en la Iglesia de los Padri Crociferi. El cuadro recoge el momento en que Jesús señala a Lázaro para resucitarlo de entre los muertos tras ser exhumado su cuerpo por aquellos que lo enterraron. Según la tradición, el maestro disponía de un cadáver como modelo para lograr el mayor realismo a la hora de representar a Lázaro. Fue ejecutado por el genio lombardo en muy poco tiempo gracias a la preparación oscura que extendió por las seis piezas del lienzo, cinco verticales y una horizontal que luego se cosieron para obtener el tamaņo deseado, sobre la cual pintó con movimientos ligeros y rápidos las figuras que se agolpan en la escena. Caravaggio había llegado a ser tan bueno y tan dueño de sus medios de expresión que fue capaz de entregar en pocos meses una gran obra maestra, la cual nunca llegó a ver colocada en su emplazamiento original pues solo estuvo seis meses en Messina. Los materiales que utilizó, como demuestran recientes análisis, son distintos a los de sus años romanos ya que en Sicilia desarrolla una preparación hecha a base de calcita, en la cual encontramos restos fósiles que solo se encuentran en dicha isla y en la de Malta. |
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