RAFAEL MORGHEN EN LA FUNDACIÓN CAJA RURAL DE JAÉN
04/12/2019
Entre las diversas actividades que el Área Cultural de Fundación Caja Rural de Jaén viene haciendo cada mes en el Espacio La Rural, se encuentra la presentación a los medios de comunicación y al público en general las nuevas adquisiciones que van incrementando su colección de obras de arte. En este caso y debido a la cercanía de las fechas de Navidad, se trata de "Adoración de los Pastores" (imagen superior), un grabado (aguafuerte y buril, 61 x 41 cm) de Rafael Morghen según un original de Antonio Rafael Mengs (Bohemia, 1728 - Roma, 1779). Esta nueva obra ha venido a incrementar la colección que de esta temática está haciendo la Fundación Caja Rural de Jaén. En el transcurso de la presentación, Fernando Carnicero, asesor de la Fundación, explicó la obra y su encaje dentro de la colección. El grabado reproduce la pintura de la "Adoración de los Pastores" de Mengs que hoy se encuentra en el Museo del Prado (imagen inferior). Forma parte del gran proyecto editorial Compañía para el grabado de los cuadros del Rey de España, que, fruto del ambiente ilustrado español de la época, fue promovido por el conde de Floridablanca con el fin de dar a conocer las pinturas de la colección real. Este gran proyecto fue el primero dedicado a la reproducción de estas obras de arte, hasta entonces desconocidas fuera del ámbito cortesano, y para ello intervinieron algunos de los mejores grabadores españoles y extranjeros de la época. Está realizado en un tamaño mayor que el de la media del grabado calcográfico y se realizó en una fecha muy próxima a la ejecución del cuadro. La calidad técnica es excelente, logrando trasladar la pintura original con gran perfección, trasmitiendo el lenguaje clasicista de la pintura original de Mengs. Raphael Morghen (Nápoles, 1758 - Florencia, 1833) era un artista experimentado en el grabado de reproducción y, como Mengs, compartía el gusto por el clasicismo. El grabador era célebre sobre todo por sus series de reproducciones de Rafael, que ejecutadas con gran maestría serían fundamentales para difundir el arte clásico italiano en Europa a lo largo de la segunda mitad del siglo XVIII. La existencia de una sociedad ilustrada en España con voluntad de difundir la cultura artística nacional, unido al nacimiento de un coleccionismo más extenso en estas décadas gracias a la aparición de la figura del connoiseur artístico, irían emparejadas a la actividad del grabado de reproducción, de las que uno de los mejores representantes sería Rafael Morghen, napolitano nacido en el seno de una familia alemana de grabadores. La necesidad de la difusión de las obras de arte en esta época daría lugar a la aparición de verdaderos maestros del grabado, lográndose entonces un nivel de perfección y de riqueza en las técnicas raramente superado. |
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