RETORNAN A LA CATEDRAL DE SOLSONA SEIS PINTURAS DE CLAUDIO LORENZALE

05/11/2021


 

 

En octubre de 1810 las tropas napoleónicas entraron en Solsona (Lleida), donde permanecieron una semana. Antes de abandonarla prendieron fuego a la catedral, provocando la destrucción de los retablos -incluido el retablo mayor, construido en el siglo XVII por Miquel Vidal-, el coro, y la decoración de la capilla del claustro, así como el desplome de la bóveda gótica del presbiterio. Solo se salvó la capilla de la Merced.

El arquitecto Josep Oriol Mestres fue el encargado de diseñar un nuevo retablo neogótico dedicado a la Asunción, patrona de la Catedral de Solsona. Un grupo escultórico con la Asunción de María presidía el retablo, enmarcado dentro de la hornacina principal. Flanqueándola había cuatro calles estrechas, cada una con una figura escultórica y su tabernáculo, así como ocho telas pintadas por Claudio Lorenzale. Se tiene constancia de que el retablo ya se construía en 1854 y que las pinturas ya estaban acabadas dos años más tarde.

Dicho retablo (imagen superior) fue destruido en agosto de 1936, durante la Guerra Civil española, salvándose seis de las ocho telas de Lorenzale, las cuales acabaron olvidadas durante muchos años en la sacristía de la catedral. En 2002 ingresaron en el Museo Diocesano y Comarcal de Solsona (MDCS) y entre 2010 y 2011 fue encargada al CRBMC su restauración. Las pinturas se conservaron en la reserva del museo hasta 2021, cuando han sido cedidas en préstamo a la Catedral de Solsona, su ubicación original.

 

 

De hecho, el MDCS ya ha devuelto las seis telas de Lorenzale al templo catedralicio. Las telas se exponen en una de las capillas laterales de la nave principal, dentro de una vitrina que garantiza las condiciones óptimas de conservación (imagen inferior). Todas ellas representan escenas de la vida de la Virgen María.

Con ello, el MDCS cumple un objetivo que tiene como misión la restitución de las obras de arte a sus lugares de origen. El próximo 10 de noviembre, a las 18:30 horas, se presenta esta nueva instalación al público con la presencia del obispo de Vic y administrador apostólico de Solsona.

Claudio Lorenzale Sugrañes (Barcelona, hacia 1814-1815/1889), maestro de Mariano Fortuny, se formó en la Llotja de su ciudad natal, lo que le permitió ser pensionado en Roma, ciudad en la que entró en contacto con los Nazarenos, quedando fuertemente influido por el estilo de ese grupo artístico, creado por los románticos alemanes inspirados en el arte cristiano de la Edad Media. A su vuelta a Barcelona, Lorenzale se convirtió en el introductor del nazarismo en Cataluña, lo que constituyó el pilar pictórico de la Renaixença catalana.

 

 

Volver          Principal

www.lahornacina.com