NUEVA OBRA DE FRANCISCO JAVIER LÓPEZ DEL ESPINO
Eduardo González Cano (18/03/2019)
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Continúa la prolífica carrera artística del escultor e imaginero lucentino Francisco Javier López del Espino, presentándonos en esta ocasión una nueva visión personal de la Imagen de San Juan Evangelista, talla realizada en madera de cedro real y con una estatura de 180 cm. En la tarde del pasado sábado 16 de Marzo en la Iglesia de San Juan Bautista del Cerro, en la ciudad de Cabra (Córdoba), se bendecía esta nueva creación escultórica que viene a completar la primera fase del paso de misterio de la Hermandad del Rocío de Pasión. En esta ocasión, López del Espino gira su visión personal sobre la imagen del discípulo amado hacia el barroco clásico, puro, sin estridencias, relajado en las formas, suave en sus contornos y centrado en la sencillez de los movimientos. Nos encontramos ante una imagen llena de unción, cargada de intenciones y con una mirada serena y conciliadora que va directa al espectador. Podemos calificarlo como un San Juan itinerante, adaptado al misterio del Encuentro de Jesús con María en la Calle de la Amargura que representa. Una interpretación personal de López del Espino dónde vemos la evolución continua de su obra escultórica. Viendo y deleitándonos en la escultura, observamos que el imaginero ha centrado su trabajo en buscar una de las raíces de la escultura barroca andaluza, líneas suaves en la talla sin buscar los giros imposibles, sino centrándose en modelos de los grandes maestros pero inculcando su propio estilo. Nos llama la atención su movimiento de caída hacia la derecha y su mano izquierda consolando a la Virgen del Rocío de Pasión en su tránsito de encuentro en la vía dolorosa. López del Espino no sólo nos sorprende con el bello rostro de San Juan, sino que además nos lanza un mensaje lleno de significado en las magníficas manos del santo que transmiten fuerza, delicadeza y maestría en su elaboración, siendo del mismo calado la hechura completa de la imagen que técnicamente nos presenta la evolución sensata y fruto del estudio-trabajo de nuestro escultor. Otro capítulo a reseñar es la sensacional policromía de la que goza la escultura, reseñando la suavidad en la pintura y los efectos de sombras y formas que concluyen con un trabajo meticuloso y elaborado. La imagen de San Juan Evangelista ya recibe culto junto al Señor de la Salud y María Santísima del Rocío de Pasión -obras de Juan Bautista Jiménez y Francisco Campos Serrano, respectivamente- en la Iglesia de San Juan Bautista del Cerro, el templo cristiano más antiguo de Cabra, para admiración y culto de todos sus devotos. |
Nota de La Hornacina: Eduardo González Cano es Catedrático de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Acceso a la galería fotográfica de la obra a través del icono que encabeza la noticia. |
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