DEFINIENDO EL CONSTRUCTIVISMO

02/11/2009


 

 

La Revolución Rusa vino acompañada de un extraordinario movimiento artístico experimental conocido con el nombre de constructivismo. Los defensores de esta corriente cuestionaban los principios fundamentales del arte y se preguntaban qué lugar ocuparía éste en la nueva sociedad. Los constructivistas pensaban que el artista tenía que utilizar los materiales, científica y objetivamente, como un ingeniero, y que la producción de obras de arte debía atenerse a los mismos principios racionales que cualquier otro objeto manufacturado. Estos artistas ensayaron formas de trabajo colectivo y buscaron la manera de mejorar la vida cotidiana a través del arte. Liubov Popova (1889-1924) y Aleksandr Rodchenko (1891-1956) fueron dos figuras centrales en los debates y discusiones que ayudaron a definir el constructivismo. El espíritu experimental de este movimiento apenas sobrevivió al estalinismo. En los años treinta del siglo XX, Rodchenko (Popova murió en 1924) y sus colegas vieron cómo se les marginaba, mientras el realismo socialista se convertía en el estilo artístico oficial de la Rusia soviética, y se vieron obligados a regresar a la pintura de caballete y a la escultura monumental.

Liubov Popova nace en Ivanovskoe, Rusia, en el seno de una familia de comerciantes culta y acomodada. Tras estudiar arte en su país natal, viaja por Rusia e Italia. En 1912 trabaja en un estudio en Moscú donde coincide con Vladimir Tatlin y Alexei Grishchenko entre otros. Durante su estancia en París entre 1912-1913, se adhiere primero al cubismo para posteriormente interesarse por el futurismo. Vuelve a Moscú y participa en diversas exposiciones uniéndose a los suprematistas de Kazimir Malevich.

Tras diseñar la campaña de propaganda soviética, entre 1918 y 1919, Popova participa en varias exposiciones estatales. También trabaja en diseños textiles y da clases en la Escuela de Arte, Teatro Vkhutemas y en el Instituto de Cultura Artística Inkhuk. Abandona la pintura de estudio para dedicarse plenamente al arte de producción. Sigue participando en exposiciones constructivistas, con este estilo realiza arte utilitario, cubiertas de libros, escenografías, ropa, tejidos y porcelanas. Realiza diseños textiles y de moda para la primera fábrica textil estatal entre los años 1923 y 1924. La prolongada relación de trabajo que establece Popova con el director teatral Vsevolod Meyerhold culminó con dos extraordinarios diseños para las revolucionarias producciones El Cornudo Magnánimo y La Tierra en Confusión. Sin embargo, si de algo estaba orgullosa Popova era de las telas y los vestidos que había diseñado, uno de los pocos proyectos constructivistas que llegó a un público verdaderamente popular.

Su marido, el historiador de arte Boris Von Eding, muere de tifus repentinamente. Con este hecho, Popova pasa sin quererlo a ser un baluarte de las teorías bolcheviques pues se había convertido en una madre soltera trabajadora. La historiadora Christina Kiaer afirma que Popova no se consideraba una mujer artista, sino una artista cuya condición femenina no afectaba a su práctica artística, y lo mismo pensaban de ella sus contemporáneos. Su carrera se desarrolla en el contexto socialista de la proclamación bolchevique de la independencia de la mujer, que supuestamente implicaría la abolición del ámbito privado, doméstico, de la vida cotidiana en el que la mujer se encontraba tradicionalmente atrapada. En 1924 su hijo muere de escarlatina, enfermedad que contagia a Popova siendo la causa de su fallecimiento prematuro a la edad de treinta y cinco años.

 

 

Respecto a Aleksandr Rodchenko, nace en San Petesburgo, en el año 1891. De procedencia humilde, se forma en la Escuela de Bellas Artes de Kazán, localidad situada al Este de Moscú, aunque en 1915, tras conocer a varios artistas futuristas entre los que se encontraba el poeta Vladímir Maiakovsky, con el que realizaría después históricos fotomontajes y carteles publicitarios, se traslada a Moscú. Allí participa en los debates de los artistas izquierdistas y, una vez estalla la revolución, juega un papel importante en la creación y organización de los museos de arte contemporáneo que surgieron en toda la Unión Soviética. Sus primeros dibujos abstractos los realiza en 1915 influenciado por el supramatismo de Malevich. En 1916 participa en “La Tienda”, una exhibición organizada por Vladimir Tatlin, quien fuera otra influencia formativa en el desarrollo artístico de Rodchenko.

En los años veinte piensa que incluso el arte estético e individualista era demasiado poco revolucionario y, con otros colegas, centra sus esfuerzos en los fotomontajes, muy útiles para la propaganda política y que él utilizó desde perspectivas poéticas que tuvieron gran influencia. En 1927 Rodchenko afirma: “Cuando contemplo todos los cuadros que he pintado a veces me pregunto qué debería hacer con ellos. Quemarlos sería una lástima, pues representan más de diez años de trabajo. Pero son tan inútiles como una iglesia. No sirven para nada en absoluto”.

El compromiso de Rodchenko con el cine le lleva a trabajar con algunos de los cineastas rusos más destacados, como Dziga Vertov o Lev Kuleshov. Una de las colaboraciones cinematográficas de Rodchenko fue el diseño de los títulos de crédito y los letreros de Kino-Pravda, unos noticiarios que pretendían documentar y analizar la vida cotidiana en la Rusia soviética. Los originales ángulos de cámara y el sofisticado montaje permitían a los espectadores contemplar sus vidas y su entorno social cotidiano bajo una nueva perspectiva.

Igual de inquieto que su compañera Popova, Rodchenko experimenta también con la tipografía, el grafismo, la publicidad y la fotografía, campo en el que fue uno de maestros más influyentes del siglo XX gracias a sus perspectivas forzadas, su fascinación por la diagonal y sus famosos contrapicados. En 1928, Aleksandr Rodchenko escribía: "Nosotros, educados para ver lo habitual y lo ya instaurado, debemos descubrir el mundo de lo visible. Debemos revolucionar nuestro pensamiento visual. Debemos quitarnos del ojo un velo llamado desde el ombligo".

 

 

Exposición Rodchenko y Popova. Definiendo el Constructivismo en el Museo Nacional
Centro de Arte Reina Sofía (Edificio Sabatini, Sala A1, nº 52 de la calle Santa Isabel, Madrid)
Horarios: de lunes a sábados, de 10:00 a 21:00 horas; Domingos: de 10:00 a 14:30 horas.

 

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