DALÍ, LORCA Y LA RESIDENCIA DE ESTUDIANTES
23/09/2010
![]() |
El Beso Federico García Lorca |
De la inspiración a la indiferencia. ¿De qué forma el encuentro entre Salvador Dalí (1904-1989) y Federico García Lorca (1898-1936) influyó en sus obras? La nueva exposición de CaixaForum Madrid propone una mirada inédita sobre la controvertida relación entre el poeta y dramaturgo granadino y el artista catalán en el contexto de la Residencia de Estudiantes de Madrid, centro neurálgico de la cultura española en el primer tercio del siglo XX y donde ambos se conocieron en 1922, en plena gestación de su estallido artístico.
El objetivo de la muestra es reconstruir la vinculación intelectual que se estableció entre ambos genios en el marco internacional de las vanguardias que ambos tomaban como horizonte cultural. Así, cubismo, futurismo, purismo, objetividad y surrealismo se reflejan en un recorrido que subraya las tres etapas que caracterizan los cambios de referentes intelectuales y artísticos entre Dalí y Lorca, y que coinciden con la evolución de su amistad a lo largo de los ocho años que compartieron. Todo ello, a través de material documental que testimonia su relación y diálogo artístico, junto a las obras más significativas de los dos creadores y una selección de piezas de otros artistas, entre ellos Pablo Ruiz Picasso, André Derain, Paul Cézanne, Le Corbusier, Giorgio De Chirico, Joan Miró y Max Ernst, lo que convierte a esta exposición en un acontecimiento único.
La Residencia de Estudiantes de Madrid cumple 100 años, y con motivo del aniversario de la institución, clave en la efervescencia de la cultura española del siglo XX, la Fundación ”la Caixa” y la SECC presentan esta exposición única que revela la relación allí forjada y el vínculo artístico e intelectual que unió a dos de los grandes genios del siglo en el entorno de la vanguardia europea. Como hemos dicho antes, la muestra, coorganizada entre la Obra Social ”la Caixa” y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), con la colaboración de la Fundación Gala-Salvador Dalí, la Fundación Federico García Lorca y la Residencia de Estudiantes, recopila abundante material documental y obras significativas de los dos artistas y de multitud de creadores de vanguardia europeos que influyeron en su evolución artística, procedentes de un centenar de prestadores.
![]() |
El Marinero. Academia Neocubista Salvador Dalí |
El recorrido se completa, además, en la propia Residencia, con la recreación de una de las habitaciones de la propia Residencia de Estudiantes en el año 1922. Paralelamente a la exposición, está previsto un amplio programa de actividades complementarias, entre las que destacan la serie de conciertos a cargo de la Orquesta Nacional de España vinculados a la temática de la exposición y que tendrán lugar entre el 26 y el 28 de Noviembre con la participación de Estrella Morente. Coincidiendo con la muestra, se proyecta el documental Coloquio en la Residencia, dirigido por Manuel Gutiérrez Aragón y coproducido por la SECC y la Fundación ”la Caixa” con la colaboración de la Fundación Federico García Lorca, la Fundación Gala-Salvador Dalí y la Residencia de Estudiantes. La cinta, de 35 minutos de duración, recrea la relación del pintor y el poeta a través de una lectura dramatizada de fragmentos de su correspondencia.
Tras su exhibición en Madrid, la muestra Dalí, Lorca y la Residencia de Estudiantes viajará al Centro Federico García Lorca de Granada, donde podrá ser visitada en la primavera del próximo año 2011.
La propuesta incluye, además, una destacada visión transversal e internacional de las vanguardias que influyeron en la trayectoria de ambos artistas. El énfasis en la vinculación intelectual, más que en las peripecias biográficas de ambos, proporciona una gran oportunidad para acercarse no tan solo a estas dos grandes figuras de la cultura española, sino también a los protagonistas de los movimientos de vanguardia de los años 20 del pasado siglo: del cubismo al futurismo, pasando por el purismo, el maquinismo, la objetividad y el surrealismo. Esta mirada transversal de la vanguardia europea apenas ha sido abordada en el Estado español.
![]() |
Retrato de Salvador Dalí Federico García Lorca |
Todo empezó en el Otoño del año 1922, cuando, a sus 18 años de edad, Dalí llegó a Madrid para estudiar en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y se instaló en la Residencia de Estudiantes. Lorca residía en esta institución madrileña desde la primavera del año 1919. A la llegada de Dalí, Lorca se encontraba en Granada preparándose para terminar la carrera de Derecho. A su vuelta, a principios del año 1923, iniciaron una intensa amistad que les llevó a compartir experiencias intelectuales y proyectos artísticos. La relación entre ambos duró hasta 1929, año que podría ser considerado como el final de su amistad. En Abril, Salvador Dalí viaja a París, y en Junio, Federico García Lorca parte hacia Nueva York, sentando ambos las bases de una nueva etapa en sus respectivas carreras.
El marco de fondo de esta relación y caldo de cultivo de sus influencias vanguardistas es la Residencia de Estudiantes de Madrid, una institución fundada en 1910 bajo la dirección de Alberto Jiménez Fraud como punto de encuentro experimental en cuya sede no únicamente se hospedaba a los estudiantes de provincias, sino que se les proporcionaba orientación docente extraoficial y un intercambio cultural interdisciplinar mediante ciclos de conferencias, conciertos, una importante biblioteca y una casa editorial. A principios de la década de 1920, la Residencia vivió sus años de esplendor, capitalizando la asimilación de los movimientos artísticos y literarios de las vanguardias europeas, fundamentalmente francesa e italiana.
En este sentido, la exposición pretende reconstruir la relación intelectual y artística entre Dalí y Lorca en el contexto internacional de las vanguardias y de la denominada «vida moderna» (el nuevo mundo de la cultura visual: cine, publicidad, etcétera), a la que se refieren constantemente y que ambos toman como horizonte cultural y artístico. Toda una línea de vanguardia que late con absoluta conciencia y esforzada voluntad en los textos de ambos, en sus cartas, no menos que en sus proyectos artísticos; desde los primeros conocimientos vagos del cubismo, el futurismo o el simultaneísmo, pasando por la afirmación de una conciencia moderna a través del purismo, el maquinismo o la objetividad -de las revistas L’Esprit Nouveau y Valori Plastici-, y acabando con el desacuerdo del surrealismo.
Dentro de la producción intelectual recíproca, destaca el intercambio representado por Oda a Salvador Dalí, de Lorca, y «Sant Sebastià», de Dalí, dedicado a Lorca. A estas obras hay que añadir algunos proyectos que, pese al intenso trabajo de los artistas, resultan fallidos. Es el caso de El Cuaderno de los Putrefactos y la lucha vanguardista que supone, por un lado, el Manifest Groc (en el que Lorca, finalmente, no participará), y por otro, Gallo (donde la colaboración de Dalí será mucho menor de lo esperada). Es en estos dos últimos proyectos de colaboración donde empiezan a surgir las disensiones y la relación se enfría.
La exposición Dalí, Lorca y la Residencia de Estudiantes está estructurada en tres grandes apartados temáticos y etapas cronológicas:
![]() |
Cadaqués Visto de Espaldas Salvador Dalí |
1. Residentes de Estudiantes.
Se trata del momento del encuentro entre los dos artistas, que es también el de la primera incursión en los medios de vanguardia internacionales entre los años 1922 y 1924. La exposición se inicia con una galería de retratos y autorretratos de los miembros del grupo de la Residencia, siempre en torno a Federico García Lorca y Salvador Dalí, incluyendo el retrato de Rafael Barradas García Lorca y Otro, así como algunos retratos mutuos de los dos genios que permiten observar su evolución y emergente relación.
Respecto a lo que aporta Lorca a la Residencia, el contacto del granadino con las artes plásticas se produjo fundamentalmente a través del teatro y la música. En 1920 estrenó su primera obra teatral, El Maleficio de la Mariposa, con figurines del pintor Rafael Barradas. La influencia más importante llegó a través de Manuel de Falla, que en sus ballets había colaborado con artistas de vanguardia, en particular con Picasso. En 1923, Falla y García Lorca organizaron en casa del escritor, ante un público de niños y adultos, la sesión Títeres de cachiporra: textos adaptados por Lorca y arreglos musicales de Falla, con decorados y muñecos de Hermenegildo Lanz. Del García Lorca de ese primer momento se presentan estos proyectos teatrales en los que lo plástico empieza a cobrar importancia: El Maleficio de la Mariposa y Títeres de Cachiporra. Las relaciones del dramaturgo con artistas como Barradas y el influjo de la música nueva, que le llega a través de Falla, en su obra son también objeto de análisis.
En cuanto a lo que aportó Dalí, cuando éste llegó a la Residencia en el año 1923, contaba con un gran conocimiento de la pintura de vanguardia a través de lecturas y experiencias personales. El tío de Dalí era el propietario de la barcelonesa Librería Verdaguer, distribuidora de revistas y catálogos de vanguardia. De forma muy temprana, Dalí conoció y experimentó con el cubismo, futurismo y simultaneísmo. Del Dalí de ese primer momento se presenta la serie de las «Estaciones» y del «Madrid Nocturno», en las que se aprecian influencias del simultaneísmo de Robert Delaunay y del vibracionismo de Barradas. La muestra expone también las obras «futuristas» del artista catalán, para las que toma como modelo al italiano Carlo Carrà.
Entre los años 1925 y 1926, Dalí y Lorca proyectaron El Cuaderno de los Putrefactos: serie de láminas dibujadas por Dalí, de «tipos de putrefactos», acompañadas por un texto de Lorca. Los dibujos muestran personajes grotescos inspirados en los dibujos de George Grosz y Jules Pascin, las pinturas de Picasso y Jean-Jacques Rousseau y las caricaturas de Charles Chaplin. La correspondencia permite constatar hasta qué punto estos modelos estuvieron presentes desde el principio del proyecto y las discrepancias que llevaron a Lorca a abandonarlo. De la colaboración conjunta en El Cuaderno de los Putrefactos se presentan bocetos de George Grosz, Jules Pascin, Picasso, Rousseau y Fernand Léger. Putrefacto es el calificativo crítico y despectivo que los artistas más notables de la Residencia -Lorca, Dalí, Buñuel y Pepín Bello- usaban para referirse a los artistas tradicionalistas y académicos, así como a los autores modernos que no participaban en las propuestas más radicales de la vanguardia.
![]() |
Estudio para "Naturaleza Muerta al Claro de Luna" Salvador Dalí |
2. Hay Claridad.
Este ámbito recorre el momento de madurez de la amistad, que coincide con la afirmación de la voluntad de vanguardia de ambos artistas, formada esencialmente sobre el purismo, el maquinismo y la objetividad. El periodo cronológico va de 1925 a 1928. Desde el punto de vista de la colaboración artística, este periodo está dominado por acuerdos y disensiones, que van desde Oda a Salvador Dalí hasta «Sant Sebastià», pasando por sus modelos: L’Esprit Nouveau, el purismo y el maquinismo, Valori Plastici, la metafísica, la objetividad y la «vida moderna».
En este apartado se abren los espacios que forman el núcleo de la exposición, centrados en las discusiones sobre modernidad y vanguardia en que Dalí y Lorca encuentran los paradigmas más compartidos.
Dalí invitó a García Lorca a pasar la Semana Santa de 1925 y el verano de 1927 en Cadaqués, una pequeña población de pescadores próxima a la frontera francesa donde la familia de Dalí tenía una casa. Cadaqués aparece en la poesía de García Lorca y en la pintura de Dalí como símbolo de la claridad que ambos propugnan. Casas blancas apiñadas en torno al volumen rotundo de la iglesia; viñas y campos de olivos frente al mar: un Mediterráneo idealizado, a medida del arte nuevo. Al mismo tiempo, Cadaqués constituye un enclave mítico de la vanguardia: en el año 1910, Picasso y Derain pasaron allí el verano e interpretaron sus paisajes en clave cubista.
La expresión "Hay claridad" es de Dalí, y es usada también por Lorca para expresar ambos una nueva estética. El «Rehacer a Poussin según la naturaleza» es una famosa expresión atribuida a Cézanne que Dalí comenta a Lorca en una de sus cartas. De esta forma, Dalí establece una línea de continuidad entre el más célebre pintor clásico francés y el padre de las vanguardias. Para Dalí, el clasicismo es moderno, y la modernidad, clásica. No existe mayor modernidad que seguir una tradición viva gracias al contacto con la naturaleza. Clasicismo vivo y naturaleza clásica son conceptos clave en las discusiones que Lorca y Dalí mantienen en esos años en torno a la «claridad».
Publicada entre 1921 y 1925 por Amédée Ozenfant y Le Corbusier, L’Esprit Nouveau es la revista de vanguardia más influyente de la primera mitad del siglo XX. Entre sus lectores se encuentran Dalí y Lorca, que se refieren a ella a menudo en sus cartas, escritos, poemas y pinturas. La muestra incluye dichos materiales y también pinturas de Le Corbusier y de Ozenfant que ponen de manifiesto la influencia del purismo en Dalí.
También se presentan en la exposición artistas de la corriente metafísica (como De Chirico y Carrà), creadores asimismo de la revista Valori Plastici, consultada constantemente por Dalí y Lorca. Otra influencia en la plástica de ambos artistas son las premisas de objetividad y postexpresionismo (alemán e italiano) reflejadas en la muestra mediante obras de Felice Casorati y Georg Schrimpf. La exposición incluye también obras protagonizadas por marineros y mujeres, personajes característicos de la literatura y poesía «canalla» de principios del siglo XX, y que provocan uno de los intercambios argumentales más intensos y duraderos entre Federico García Lorca y Salvador Dalí. Ambos consagraron a este tema buen número de pinturas y dibujos.
![]() |
Les Grands Baigneurs Paul Cézanne |
3. Estética Fisiológica.
Se trata de la época marcada por el principio y consumación del distanciamiento, iniciado con el decisivo acercamiento de Dalí al surrealismo de André Breton en los años 1928 y 1929. La objetividad que los dos amigos compartieron durante algunos años se ve desplazada por una subjetividad radical.
La «estética fisiológica», expresión de García Lorca para calificar la pintura surrealista de Salvador Dalí, está también presente en la nueva poesía de Lorca y en sus dibujos. Joan Miró es un referente común. Pero estas coincidencias no bastarán y la radicalidad de Dalí hará inevitable la ruptura. En este sentido, en la exposición se comparan sus cuadros de «estética fisiológica» con obras de otros surrealistas como Jean Arp y Marx Ernst.
Desde el punto de vista de la colaboración artística, este periodo está dominado por lo que Dalí denomina «la otra cara» del propio «Sant Sebastià», con la que empieza a manifestar el inicio de sus diferencias.
La revista L’Amic de les Arts se publicó en Sitges entre los años 1926 y 1929. Dalí, Sebastià Gasch y Lluís Montanyà, promotores del Manifest Groc (1928), fueron sus miembros más activos. En el año 1927, impulsaron la presencia de Lorca en los medios vanguardistas catalanes mediante colaboraciones en la revista, conferencias, lecturas poéticas, una exposición de dibujos y el estreno en Barcelona de Mariana Pineda. A partir del modelo de L’Amic de les Arts, Lorca impulsó en Granada la revista Gallo, de la que aparecieron dos números en el año 1928. Gallo publicó la traducción del Manifest Groc, pero Lorca no llegó a firmarlo. Dalí, por su parte, dibujó la carátula de Gallo, pero su compromiso con la revista fue menor de lo esperado.
El primer artículo que Dalí publicó en L’Amic de les Arts, de 1927, está dedicado a Lorca y se titula «Sant Sebastià», reconocido símbolo homosexual y personaje característico de la poesía simbolista y decadentista desde finales del siglo XIX. La muestra detalla la discusión entre los dos creadores en torno al tema de San Sebastián a partir de dibujos intercambiados entre ambos que ilustran distintos «modos» de entender la figura de san Sebastián y algunos ejemplos de la iconografía del santo, en «árbol» o en «columna», con obras de Camille Corot y Honoré Daumier.
![]() |
La Matinée Angoissante Giorgio De Chirico |
Del 23 de Septiembre de 2010 al 6 de Febrero de 2011 en CaixaForum Madrid
(Paseo del Prado, nº 36, Madrid) Horarios: de lunes a domingo, de 10:00 a 20:00 horas.
www.lahornacina.com