INTERVENCIÓN DE RAFAEL MARTÍN HERNÁNDEZ
Rafael Martín Hernández (08/03/2017)
El Cristo Resucitado de Jerez de los Caballeros (Badajoz) fue el último proyecto del escultor Luis Ortega Brú, quien debido a su fallecimiento, el 21 de noviembre de 1982, no pudo llevarlo a cabo, siendo realizado por su hermano Augusto en 1984 a partir de un pequeño boceto en arcilla, lo único realizado por Luis. La imagen ha permanecido sin policromía durante tres décadas, aunque con esta particularidad existen otros ejemplos realizados por los hermanos Ortega Brú; sin embargo, en este caso, a lo largo de esos años, ello no ha satisfecho a sus propietarios, los cofrades de la Hermandad de la Borriquita de dicha localidad extremeña. |
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El sinuoso veteado de la madera de pino en la que está realizado el Resucitado (más duro y serpenteante que el propio de la madera de cedro), generaba un distorsión en la percepción del modelado de la escultura que le restaba parte de sus valores expresivos. Esta opinión se vio sostenida por las aseveraciones del Dr. D. Andrés Luque Teruel, Profesor Titular de Historia del Arte de la Universidad de Sevilla (US) y gran estudioso y biógrafo de Luis Ortega Brú, quien analizando la producción del escultor, afirmó "que es el propio acabado de las vetas lo que justifica una determinada obra. Pero no olvidemos que a veces esta calidez de veteado de alguna manera supone una lacra y un condicionamiento estético." (Luque Teruel, 2011, vol. 1, p. 103). (1) Este condicionamiento estético, sumado a las alteraciones del soporte y capa superficial (fendas, desensambles, desprendimiento de nudos, fracturas, presencia de elementos metálicos, oscurecimiento, retoques, ausencia de las llagas de la crucifixión...) motivó esta intervención, según los criterios acordados con la hermandad, avalados por la Junta de Extremadura y la Delegación de Patrimonio del Arzobispado de Badajoz. |
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Las particularidades de esta obra definieron una actuación en la que, en todo momento, se contempló a la escultura como una obra de arte y objeto devocional, lo que determinaría una elección de los criterios de actuación que equilibraran ambos condicionantes, primando siempre el respeto y la revalorización de la obra, así como la estética de su autor, no llevándola, por tanto, al terreno artístico de su restaurador, (salvo en dos detalles que se describen a continuación, acordados según el criterio de la hermandad). |
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De acuerdo con estos límites, resumimos en breves líneas la forma de actuar sobre la imagen:
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BIBLIOGRAFÍA REFERENCIADA (1) LUQUE TERUEL, Andrés. 2011: Luis Ortega Brú, 2 Vol. Sevilla, España. Ed. Tartessos. |
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