DOS INCENDIOS DAÑAN EL DETERIORADO TEMPLO MEXICANO DE LA VERACRUZ
31/08/2020
Tras los incendios ocurridos ayer en la Iglesia de la Santa Veracruz de Ciudad de México (CDMX), la Secretaría de Cultura del Gobierno de México informa que, a través de los institutos nacionales de Antropología e Historia (INAH) y de Bellas Artes y Literatura (INBAL), trabajará de manera coordinada y conjunta con el Gobierno de la Ciudad de México para la valoración y dictamen de los daños ocasionados al Monumento Histórico, la presentación de las denuncias correspondientes, la atención de las acciones inmediatas para la protección y resguardo del inmueble y de los bienes culturales que se albergan en su interior, así como para continuar con la restauración integral del inmueble histórico y de sus bienes muebles asociados. Por tratarse de un inmueble del siglo XVI, la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos otorga competencia al INAH para hacerse cargo de su protección legal, cuidado y restauración, de la mano con la asociación religiosa que detenta la custodia de este valioso patrimonio de México. Tras un primer incendio, ocasionado alrededor de las 06:30 horas del pasado domingo (hora local), el Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México se ocupó de atender el trabajo para mitigar el fuego, que lograron contener hacia las 08:00 horas, haciendo posible el ingreso del personal del INAH, del INBAL, de la Secretaría de Gobierno de la CDMX, de la Autoridad del Centro Histórico y de la Dirección de Gestión de Riesgos y Protección Civil, quienes acudieron al lugar para dar cuenta de los daños, iniciar acciones de protección y aseguramiento e investigar las causas del siniestro, que de acuerdo con los primeros indicios fue ocasionado por individuos que se introdujeron al sitio de manera irregular. Por la tarde, sobre las 16:00 horas, el fuego se activó de nuevo, lo que obligó a instalar un operativo permanente de control de incendios por parte del Cuerpo de Bomberos de la CDMX, y a reforzar las medidas de seguridad en el inmueble. Una vez que se atendió el riesgo mayor, el personal del INAH pudo continuar en su tarea de valoración de daños y de atención de las medidas más urgentes de protección de bienes culturales y prevención de riesgos, siempre con la presencia y el apoyo de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. Este recinto tuvo daños severos ocasionados por el seísmo del 19 de septiembre de 2017 (ver enlace), por lo que las coordinaciones nacionales de Monumentos Históricos y de Conservación de Patrimonio Cultural del INAH cuentan con proyecto ejecutivo para su restauración integral, cuya ejecución habrá de adelantarse a fin de que pueda iniciarse inmediatamente después de que concluyan las acciones inmediatas para resarcir los daños ocasionados por el incendio, de forma que el inmueble pueda quedar plenamente restaurado en 2021. Adicionalmente, el INBAL realizó una revisión de las instalaciones del Museo Nacional de la Estampa, recinto contiguo al templo, verificando que el personal se encontraba ileso, y que el museo y su acervo no registraron daño alguno por los incendios; no obstante, a través de la Subdirección General de Patrimonio Artístico Inmueble (SGPAI), colaborará en lo necesario con el INAH y las autoridades del Gobierno de la CDMX. |
La Arquidiócesis Primada de México dio a conocer que derivado del incendio que ocurrió este domingo, la parroquia de la Santa Veracruz registra daños en la torre izquierda del campanario -que ya estaba apuntalada por daños previos-, en la zona del coro y en el órgano monumental. En días anteriores, la Arquidiócesis Primada de México dio a conocer que, a pesar de los peligros que presenta el templo debido a los daños causados por el seísmo, personas sin hogar estaban ingresando en su interior para cobijarse. En una ocasión detectaron que habían causado destrozos, entre ellos la rotura de algunos muebles, pero no causaron daños al patrimonio artístico. De hecho, a raíz de las maniobras para extinguir los incendios, una de esas personas, que se encontraba en la cúpula, fue rescatada y evacuada del lugar. Durante las referidas maniobras un bombero sufrió una contusión en un brazo al caerle una estructura metálica y fue atendido en el lugar por la Cruz Roja. Asimismo, miembros de la comunidad parroquial de la Santa Veracruz acudieron al sitio en busca de colaborar en lo posible. Tanto la Secretaría de Cultura local como el INAH y el INBAL, tenían conocimiento de los allanamientos y los destrozos en la Parroquia Santa Veracruz, y en coordinación con las autoridades de seguridad se habían puesto a investigar cuál era el punto de acceso de los sin techo a la iglesia, y atender la situación para que no volvieran a entrar y de paso resguardar el patrimonio del templo. Se barajaron varias teorías: una es que estuviesen entrando por un terreno baldío que quedó hace año y medio a un lado de la parroquia, cuando se registró un desplome en dicho predio del Museo de la Estampa; otra es que lo estuviesen haciendo por las ventanas que dan a la parte trasera de la Santa Veracruz; otra es por unos domos que quitaron, aunque para meterse por ahí habrían tenido que descolgarse, y la otra es que el punto de acceso sea el propio campanario, precisamente la zona de más riesgo por los daños estructurales que presenta el templo tras el seísmo. Dichos daños obligaron al cierre temporal del templo, ya que eran severos en las dos torres y existían desplomes, hundimientos y posibilidad de colapso de algunas canterías que decoran la iglesia, así como apuntalamientos inadecuados en el arco del acceso principal, de ahí que el inmueble fuera de alto riesgo y no habitable. En esta misma situación se encuentran once iglesias más en Ciudad de México, casi la mitad de ellas ubicadas en el centro histórico de la ciudad, como el templo de la Santísima Trinidad, el templo dedicado a Santa Catarina Virgen y Mártir, el templo de Nuestra Señora de los Ángeles y el templo de San Fernando Rey. |
La iglesia parroquial de la Santa Veracruz es la segunda más antigua de la ciudad, si bien se terminó de construir en el siglo XVIII, cuando se le agregaron la portada principal y las dos torres. Sus orígenes se remontan a los tiempos de Hernán Cortés, en el siglo XVI, por esta razón es considerado uno de los más importantes monumentos históricos nacionales. El Viernes Santo de 1519, el conquistador extremeño Hernán Cortés desembarcó con su expedición en lo que hoy es el puerto de Veracruz. Para conmemorar ese día y dar gracias a Dios por haberles permitido llegar bien a tierra firme, años más tarde, tras la conquista de Tenochtitlán, fundó la Archicofradía de la Cruz en una ermita construida a manera de exvoto. Como el aforo de la Parroquia del Sagrario estaba siendo insuficiente para la feligresía, el 2 de mayo de 1563 se expidió una célula real dirigida al segundo virrey de Nueva España, Luis de Velasco, y al arzobispo de México, Alonso de Montufar, para la creación de cuatro nuevas parroquias, de modo que aquella ermita la elevaron a categoría de parroquia, para la atención de españoles y criollos, y los gastos corrieron por parte de la Archicofradía de la Cruz. El nuevo templo parroquial fue inaugurado en 1568. Este templo ha resguardado muchas obras de arte, como el Cristo de la Misericordia, que en el siglo XVIII acompañaba a los reos en las ejecuciones civiles que tenían lugar a un extremo de la Alameda, o el Cristo de los Siete Velos, una pieza labrada en Italia en torno a 1400, la misma con la que el papa Paulo III obsequió al emperador Carlos V y que éste a su vez envió como regalo a Hernán Cortés. Otra obra importante es el altar barroco de Nuestra Señora de Guadalupe, un curioso cuadro sobre la Santísima Trinidad en el que se halla representado Dios Hijo y en el que las otras dos personas, Dios Padre y el Espíritu Santo, también toman la forma de Dios Hijo, y una colección de siete grandes pinturas atribuidas al artista novohispano Miguel Cabrera que narran la vida de San Francisco Javier. Asimismo, conserva valiosos archivos históricos del XVI que contienen una parte importante de la historia de México. En este templo fue enterrado el prestigioso arquitecto y escultor valenciano Manuel Tolsá, quien terminó los trabajos de construcción de la Catedral de México, varias iglesias y otros edificios como el Palacio de Minería. Aunque una placa refiere que allí reposan sus restos, el cementerio que se ubicaba en el atrio, y que también albergaba al prócer de la Independencia Ignacio López Rayón, se demolió en 1867. A pesar de su valor patrimonial histórico y artístico, mucho antes del seísmo de 2017 las condiciones de conservación del templo de la Veracruz, considerado una de las joyas del arte colonial, dejaban mucho que desear. Párrocos, sacristanes y feligreses denunciaron en repetidas ocasiones desprendimientos en sus bóvedas y en sus muros, grietas, humedades y grandes acumulaciones de polvo y suciedad en pinturas y retablos. |
Fotografías: Arquidiócesis Primada de México
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