NUEVAS OBRAS DE PINTURA SACRA
Con información de Sergio Cabaco, Genoveva Gallardo Martín, Alejandro Cerezo y sus autores (29/01/2018)
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Beatriz Barrientos El cartel del 425 aniversario fundacional de la Hermandad del Nazareno de Priego de Córdoba, presentado el pasado 20 de enero en el Teatro Victoria de dicha localidad cordobesa, está realizado en acuarela sobre papel y montado en un tablero de 105 x 75 cm, teniendo como superficie pintada 90 x 60 cm. Se le ha dado todo el protagonismo a la imagen de Jesús Nazareno, obra de Pablo de Rojas (1592), que ocupa la mayor parte del cartel. Su cabeza se ha situado en un punto áureo de la composición, la cual se ha trabajado con líneas diagonales en el primer plano, contrastando con las verticales de la fachada de la Iglesia de San Francisco al fondo. Jesús Nazareno se aproxima al espectador, tiende su mano derecha para que la tomemos y nos acerquemos a Él en el Año Jubilar que comienza el próximo 17 de febrero. Al fondo, en tonos grises, se encuentra la fachada de la Iglesia de San Francisco, que es el lugar en el que la hermandad de fundó, y que mantiene como sede hasta el día de hoy. Es una referencia ineludible en un cartel como este, que anuncia el aniversario fundacional de la Hermandad del Nazareno de Priego. El contraste entre los tonos grises de la fachada y el encendido cromatismo de Jesús Nazareno se ha utilizado, precisamente, para destacar visualmente más la imagen de Jesús. El conjunto del cartel se ha rematado con un marco morado, hecho a base de veladuras semitransparentes para dotarlo de ligereza y suavidad. Su color evoca el institucional de la Hermandad y rompe con los grises de la fachada de la Iglesia de San Francisco. Sobre el marco, en la esquina superior izquierda, junto con el emblema de la Hermandad, se han inscrito las dos fechas que marcan el aniversario que se celebra: 1593 y 2018. |
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Cartel para Málaga |
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Cartel para Huelva |
Antonio Díaz Arnido El prolífico artista presenta dos obras. Una es el Cartel Oficial de la Semana Santa de Huelva, cuyo lema es el Alfa y el Omega o el principio y fin de todas las cosas. En pleno e íntimo diálogo con Dios, una nazarena joven de la Hermandad de la Borriquita (primera de la Semana Santa onubense) mira hacia adelante con ilusión y ganas. Frente a ella, en una dualidad inseparable, un veterano nazareno veterano de la Hermandad del Santo Entierro (penúltima del Viernes Santo) mira hacia atrás con ojos vidriosos y cansados, haciendo balance de una Semana Santa cargadas de recuerdos y momentos. La pintura es un díptico realizado con gouache, lápiz de acuarela, óleo, grafito y acrílico sobre tabla. Cada pieza mide 50 x 50 cm. La segunda obra es el Cartel de la Hermandad de la Humildad (Málaga) para 2018. Mide 120 x 60 cm y ha sido pintado con temple, acrílico, pan de oro, óleo y grafito sobre tabla. Su formato y concepto compositivo forma pareja con el Cartel de 2015, también de Arnido. La obra, que muestra a la Dolorosa titular de Luis Álvarez Duarte bañada por la luz de Málaga, servirá de soporte gráfico para el Domingo de Ramos de 2018, pero también para las múltiples actividades extraordinarias programadas por dicha corporación con motivo de los 800 años de la Orden de la Merced. La presentación del cartel tuvo lugar el pasado 26 de enero en la Iglesia de San Julián (sede de la Agrupación de Cofradías de Málaga) y corrió a cargo de Alejandro Cerezo. |
Manuel Caliani Realizado en acuarela sobre papel, el Cartel de la Semana Santa de Moguer 2018 presenta una escala de 100 x 80 cm. El rostro y el palio protagonistas son los de Nuestro Padre de la Victoria (Hermandad de la Vera+Cruz) y Madre de Dios de Gracia (Hermandad de Padre Jesús, popularmente conocida como Nuestra Señora de los Dolores), respectivamente. Pero igualmente las demás corporaciones de la Semana Mayor de dicha localidad onubense tienen un lugar especial en la obra como paso a explicar a continuación. Tratando de recoger la esencia de Moguer, es inevitable tener en cuenta a Juan Ramón Jiménez, presente en cada rincón de la ciudad con azulejos y esculturas que le dan un carácter único. Como Juan Ramón, el autor es un ser de naturaleza melancólica. De la obra del Premio Nobel le conmueve enormemente su magia a la hora de narrar sus sentimientos más nostálgicos y taciturnos, especialmente en "Soledad Sonora", metaforizándolos con los jardines y campos de Moguer bañados siempre por los colores del ocaso: los azules, los violetas y los ocres, y empleando sus plantas, sus flores y sus animales como pura simbología de su sentimiento. Siguiendo estas visiones oníricas y nocturnas, Caliani recurre al lenguaje de Juan Ramón y a los colores que le evoca su poesía (azules, violetas y ocres) para narrar la Pasión de Jesús, tornando el ocaso en aurora. El Nazareno vence victorioso con su padecimiento, en el acto de amor más grande y bello jamás visto. Rompe sobre la noche (la muerte, y los pecados de este mundo infernal) coronado por un laurel y un rosal, que enmarcan la escena a izquierda y derecha correspondientemente. Triunfo y Pasión sobre las mismas sienes: los laureles aluden a la Victoria de Cristo y las rosas rojas a su Pasión, de las que brota el elixir de la salvación, la redención hecha Sangre. La Sangre, titular de la Hermandad de la Borriquita, de la que es emblema la rosa roja que su Virgen de la Esperanza lleva en la mano cada Domingo de Ramos, pues la Esperanza de la Resurrección es clave para entender el misterio de la Redención. Desde la noche a la incipiente aurora desciende el acto heroico del Señor, primeramente sobre María como Madre Corredentora, en cuyo corazón lleno de Gracia padeció paralelamente los sufrimientos de su Hijo. Sin embargo, la Virgen de los Dolores adelanta el tiempo en la mañana del Viernes Santo, pues su pena tornada en alegría al llegar el día anuncia la Resurrección anticipadamente. Por eso cierro este jardín metafórico con una mariposa, símbolo de la Resurrección. Este insecto bebe la sangre derramada sobre Moguer, representado con el epígrafe "Moguer, Semana Santa 2018", combinando la Virgen del Rosario el blanco y el negro, los colores dominicos, en alusión a la titular mariana de la Hermandad de los Remedios. Se vuelven así a abrir a Moguer y la humanidad las puertas del paraíso, en la vida eterna. |
Juan Luis Aquino El cartel anunciador de las fiestas de San Antonio Abad, patrón de Trigueros (Huelva), es un óleo pintado sobre tabla con unas dimensiones de 100 x 70 cm. El cartel se presentó el pasado 12 de enero, en el Teatro Municipal de dicha localidad onubense. El uso de tintas planas en muchas zonas de la obra, contrasta y realza el tratamiento realista del rostro y las manos del santo, talla de autoría anónima. La obra está dominada por la imagen del santo, una obra frontal, rotunda como la devoción al santo en Trigueros, que preside la vida cotidiana y festiva de la localidad. De fondo, la torre parroquial. En los laterales aparecen dos bandas verticales donde se puede leer parte del himno del santo, con la intención que el cartel se convierta en una oración en la calle. La encomienda o cruz de San Antonio se inserta en el propio nombre del patrón de Trigueros, sustituyendo a la letra "T", en representación de la identificación de ambos elementos. En la parte inferior, la imagen del santo se difumina, fundiéndose con los panes y roscas utilizados en las tradicionales "tiradas" que se realizan durante la procesión de enero. De esta manera se compara gráficamente la donación de sus bienes a los más necesitados, que San Antonio realizó en vida, con la tradición de los vecinos de Trigueros que comparten alimentos con aquellos que quieran participar en dichas "tiradas". |
José Antonio Jiménez Muñoz Con su última obra, realizada para anunciar la Semana Santa de Vélez-Málaga del presente año 2018, el artista malagueño desarrolla una fórmula académica y tradicional unida a la creatividad contemporánea y a una base conceptual irrenunciablemente moderna. El pintor concibe la figura pictórica de la Virgen de la Estrella, obra del escultor e imaginero cordobés Francisco Romero Zafra como lo que propiamente es, una escultura, de ahí que cada pincelada viene a ser y aportar un punto de volumen de la misma. Desde un principio, traza un dibujo, marcando cada plano de color, que posteriormente fusiona para crear su propio lenguaje plástico. Como el resto de sus pinturas, este cartel crea una simbiosis entre materia y forma artística, incidiendo en el material usado como elemento central de la obra y sin esconder sus componentes matéricos; más bien todo lo contrario, redescubriéndolo para ponerlo en valor. Así, el dibujo toma una formalidad básica mientras que el fondo y las pinceladas se dejan ver como tales, ofreciendo una realidad que intenta expresarse sin que ninguno de sus elementos se someta a una condición oculta. Jiménez Muñoz parte de una composición tradicional del cartel, en la que una imagen concreta y personalizada es el principal reclamo, desplazada en este caso, complementando su creación con los elementos geométricos de las líneas de enmarque e introduciendo una rotulación original en referencia a la festividad. Los tonos utilizados por el pintor juegan un papel importante, tanto para el impacto visual que pretende definir el cartel, como en referencia a los colores idiosincrásicos de la localidad malagueña. Y es que sus composiciones no sólo buscan el equilibrio y la armonía de la imagen, sino también del colorido y la estética, creando una unidad perfectamente equilibrada, aural, especial en cada caso. |
Ignacio Pizarro Ortego Esta obra representa a la Virgen de la Esperanza Macarena (Sevilla) ataviada de luto por la muerte del torero José Gómez Ortega, "Joselito el Gallo", inspirándose el autor en la conocida instantánea que muestra la imagen, vestida con telas negras que cubrieron sus ropas allá en el mes de mayo de 1920. En un intento de querer potenciar aún más si cabe la expresión de dolor y belleza de su cara y sus manos, el resto de la obra aparece desdibujado con trazos que difuminan todo a su alrededor para que toda la atención resida en su rostro, es el intención que he intentado transmitir. Lleva por título La Macarena de Joselito, y ha sido realizada para una colección privada en carboncillo y grafito sobre Papel Canson Formato A3. Una estampa que invita percibir una atmósfera añeja y un halo lúgubre y piadoso que supone el luto por el famoso matador, muy devoto de la Esperanza Macarena. |
Fernando Prini Obra realizada por otro reconocido artista malagueño para José Aurelio García-Andreu García, la cual le ha sido entregada al imponerle el Escudo de Oro de la Archicofradía de los Dolores de San Juan (Málaga) en gratitud a sus años de servicio a la misma, especialmente por sus ocho años al frente de ella (2009-2017). En primer plano aparece el galardonado durante la estación de penitencia, oculto bajo el hábito y con la vara de hermano mayor en la mano. Al fondo, en tonos rojizos y algo difuminados, los dos titulares; una vista lateral de las espectaculares andas del Cristo de la Redención y la trasera del trono de la Virgen de los Dolores. |
Rocío Cortés Ramírez La autora vuelve a retratar a la Virgen de los Dolores, venerada titular de la archicofradía malagueña de los Dolores del Puente que recibe culto en una capilla situada en la fachada exterior del templo de San Carlos y Santo Domingo de Guzmán, en el llamado pasillo de Santo Domingo. Empleando lápices de colores sobre Papel Canson, Cortés se centra en el exquisito rostro de la Señora, cuya blancura se mezcla con la del material, abocetando parte de las prendas y las preseas. La talla fue atribuida por Juan Antonio Sánchez López y Sergio Ramírez González al escultor dieciochesco Pedro Asensio de la Cerda. |
Rubén Terriza González Por último, presentamos dos obras recientes de este joven artista, realizadas a bolígrafo en su totalidad. La obra para la Hermandad del Museo (imagen superior) es la portada de su último boletín. Podemos ver un retrato de la imponente imagen de la Virgen de las Aguas, obra dieciochesca de Cristóbal Ramos. Terriza la ha dejado sin sus característicos pliegues de tules para darle un toque distinto y a la vez que resalte aún más el rostro. En la esquina superior derecha, aparece una franja vertical con la frase "Venite ad Aquas", que se puede ver en una de sus bambalinas e incluso en una composición musical, escrita sobre un fondo azul que nos recuerda a su manto. Como fondo ha utilizado pan de oro simulando su diadema. En cuanto a la obra realizada para otra popular corporación sevillana, la de la Esperanza de Triana, se trata de la credencial de peregrino por el Año Jubilar con motivo del VI Centenario fundacional. Presenta a la Virgen de la Esperanza, Dolorosa de devoción universal, en un plano a tres cuartos, ubicada en la parte izquierda de la composición. La imagen de la Madrugada sevillana dirige su mirada a la derecha, el lugar donde se introduce el texto recordatorio del pergamino, dotando así a la obra de airosidad y mayor horizontalidad. |
Fotografías de Francisco Vallejo (Arnido) y Fernando Serrano Sánchez (Pizarro)
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