NUEVAS OBRAS DE PINTURA Y ESCULTURA SACRA

Con información de Sergio Cabaco y sus autores (16/09/2018)


 

 
 

 

Antonio Díaz Arnido

Artista multidisciplinar relacionado principalmente con las artes sacras, Díaz Arnido presenta en esta ocasión dos creaciones pictóricas. Ambas son fieles retratos de iconos marianos. La primera obra, realizada en técnica mixta sobre tabla, representa la imagen de la Divina Pastora del municipio sevillano de Marchena, una bella talla de autor anónimo sevillano fechada a finales del siglo XVIII. La pintura ilustra el cartel de la salida procesional de la efigie, reorganizada hace tan solo tres años por un grupo de jóvenes marcheneros.

La segunda obra es una pintura al óleo sobre lino para el estandarte procesional -copia de uno anterior- de Nuestra Señora de Riánsares, patrona de Tarancón (Cuenca). La actual imagen mariana es del año 1950, obra del escultor e imaginero conquense Luis Marco Pérez, que se inspiró libremente al labrarla en la talla gótica destruida en 1936. El estandarte ha sido bordado en oro por el prestigioso taller sevillano de Sucesores de Elena Caro y cuenta con pasamanería confeccionada por Cordonería Alba (Sevilla).

 

 
     
     
 

 

Manuel Prados

La famosa imagen de la Esperanza Macarena se muestra de forma naturalizada, luciendo una interpretación del ropaje femenino propio de la cultura judía del siglo I d.C. La razón de esta presentación es mostrar una imagen de María exenta de los exornos que estamos acostumbrados a ver, aproximándose el autor a la humilde manera de vestir en su tiempo, testimonio de la grandeza que reside en la humildad y la sencillez, una realidad que a veces se olvida y que visualmente nos traslada a los valores iniciales del Cristianismo.

Tras la imagen de la Virgen, un amanecer se abre entre sinuosas palmeras. La palmera aparece citada en el Eclesiástico (24, 14), junto con otras variedades de árboles, como elogio de la sabiduría: "Crecí como cedro en el Líbano y como ciprés en las montañas del Hermón. Crecí como palmera en Engad, como magnífico olivo en la llanura". La liturgia aplica este pasaje a María y así la encontramos en su repertorio iconográfico. El amanecer nos habla de un tiempo nuevo en el que la fe simboliza la esperanza como llave hacia un nuevo sol, un nuevo amanecer, una renovación, una resurrección en el que los nuevos caminos están llenos de luz.

La obra ha sido ejecutada por Manuel Prados en el momento en que el artista granadino cumple sus 33 años de edad, en un periodo de reflexión y nuevos caminos, siendo presentada el pasado 12 de septiembre, festividad del Dulce Nombre de María. Se trata de una pintura al óleo sobre lienzo de 81 x 54 cm.

 

     
     
 
     
     
     
     
     
     

 

Manuel Caliani

El artista presenta una nueva obra con destino en la Hermandad de la Santa Cruz de Arriba del municipio sevillano de Aznalcóllar, con la finalidad de pastas a entregar al encargado de la Exaltación a la Cruz en el día de los Dolores Gloriosos, siendo Manuel Correa Manfredi en esta cuarta edición.

Desde la total libertad creativa que dicha Hermandad ofrece a los artistas, Caliani fusiona pintura y escultura. La composición combina la acuarela con la escultura en barro cocido, a modo de elementos en bajo y medio relieve. Es una pieza en la que el juego cromático es importante, destacando el azul (distribuido en cerúleo y ultramar) y la yuxtaposición de tonos rojizos, en este caso en calidades en torno al coral. La novedad reside en el juego que el color (de armonía en el caso del coral y de contraste en el caso del azul) establece con las pastas cálidas con colores que, en yuxtaposición, crean el naranja complementario de los azules.

La encuadernación de estas particulares pastas ha corrido a cargo de Cristóbal Venegas Gómez y su Taller Lirandy de Sevilla, eligiéndose una tela de algodón con estampado de gran atracción plástica creado con una técnica conocida como "batik", consistente en las reservas de cera para crear el bello resultado.

Respecto a los aspectos iconológicos, se trata de una visión de la Gloria a través de la Santa Cruz de Arriba de Aznalcóllar, gubiada por Hipólito Rossi en los albores del siglo XX, de preciosa factura y con un exorno en forma de rosal que simboliza la Santa Sangre tornada en Gloria misma y en vida por la Resurrección. La flor entronca con la advocación de la titular mariana de la corporación, la Virgen del Rosario, cuyo rezo equivale a la coronación de María en el Cielo con una corona de rosas. De hecho, al pie de la Santa Cruz, vemos una especie de rosario confeccionado con rosas que sostiene una pareja de ángeles; el de la derecha, solemne y contundente, se lo ofrece al espectador para sus plegarias, mientras que el de la izquierda, mirando igualmente al espectador, casi inquisidor, ensarta en una cuerda las rosas que florecen de la Santa Cruz. Esto mantiene la tradicional iconografía de la Santa Cruz de Arriba, flanqueada por ángeles de Antonio Castillo Lastrucci.

El arco que enmarca la Cruz se inspira en un arco efímero neogótico que, durante las fiestas mayores y la procesión, toma gran significado para la corporación; sin olvidar que el revival de los estilos artísticos de épocas pasadas es una de las bases del movimiento romántico, que en forma de neorromanticismo es gran influencia para el discurso y la plasticidad de la obra de Caliani, enfatizado en este caso con la elección de tipografía medieval para los epígrafes que coronan esta portada.

 

 
 

 

José Tomás Pérez Indiano

Este artista sevillano también presenta dos obras. La primera ilustra el cartel de las fiestas patronales del municipio sevillano de Carrión de los Céspedes, dedicadas a la Virgen del Rosario. Realizado bajo las técnicas de lápices policromos, acuarela y collage, se muestra la imagen mariana, anónima del XVIII, en un plano central, bajo un fondo azul en acuarela que sostiene uno de los arcos levantados con motivo de su salida procesional. En el margen central observamos el anagrama de la orden dominica, estando la cruz entremezclada con el fondo y la Virgen, rodeada por unas cuentas del rosario amarillas. En esta parte de la composición podemos apreciar también jazmines, simbolizando la pureza de María. En el margen izquierdo inferior, nardos y unas rosas en tonos amarillos y blancos, colores característicos de la Hermandad que aluden también a la bandera pontificia. Han sido realizados mediante la técnica del collage. En el margen derecho, podemos leer un extracto del pregón de Álvaro Carmona que hace alusión a la letanía de María como puerta del cielo y llave maestra que abre los corazones. En la parte superior del cartel, las O de Rosario se transforman en dos decenarios por el rezo del Santo Rosario. Coronándolo todo, dos fuentes de fuegos artificiales.

La segunda obra muestra a la Divina Pastora de Cantillana (Sevilla) en un plano central, basada en una fotografía de Carlos Valera. El espectador puede contemplar el más mínimo detalle de su rostro, realizado mediante lápices policromos. Los ropajes tallados están realizados en acuarela y acrílico dorado para que el estofado sea lo más fiel posible al original. El fondo verde, también en acuarela, hace alusión a los antiguos papeles chinos pintados. El almendro, en tonos rosas y celestes, juega un papel fundamental al ser el árbol que cobija a la Divina Pastora. Cerrando la composición se desprenden de las ramas las campanitas que cuelgan del árbol en el paso procesional de la Divina Pastora. El dragón de la visión de Fray Isidoro está presente tras las ramas del almendro, junto a un pájaro, haciendo alusión a la naturaleza y a la creación divina, portando en su pico la bandera nacional. Al estilo collage podemos contemplar palomas y pétalos, un guiño a uno de los momentos más emotivos de la salida procesional de la Divina Pastora. La tipografía está realizada mediante bolígrafos, con una letra elegante y sencilla para no quitar protagonismo al mensaje principal del cartel. Resalta el número 8 en rojo por la festividad de la Natividad de la Virgen María.

 

 

Antonio Montiel

La última obra sacra del artista malagueño es un retrato de la Virgen de las Angustias, patrona del municipio malagueño de Nerja. Presentado el pasado 9 de septiembre, ha sido realizado por Antonio Montiel por encargo de la Venerable Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias y San Miguel Arcángel.

La obra, pintada en pastel sobre papel, ilustra el cartel anunciador de los desfiles procesionales y los actos religiosos organizados en torno a la venerada imagen de Nuestra Señora de las Angustias, una talla labrada en la década de 1940 por el taller de José Navas-Parejo Pérez para reemplazar a la desaparecida en 1936.

 

 

Israel Adorna

Por último, les mostramos el cartel encargado por la Agrupación Musical "Nuestro Padre Jesús de la Redención" de Sevilla con el fin de conmemorar el 40 aniversario de su fundación. Su autor, además de pintor y fotógrafo, es músico e integrante de dicha formación relacionada con la Hermandad del Beso de Judas.

La composición, sencilla a la vez que efectiva, muestra la parte de atrás del banderín, enseña de la Agrupación Musical, frente a una Giralda que emerge de un cúmulo de nubes dirigido hacia el turbulento cielo. Tanto el monumento como el banderín se recrean desde una vista inferior en diagonal para maximizar volúmenes.

 

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