RESTAURACIÓN DEL TALLER PEÑALBA PARA MONTURQUE (CÓRDOBA)

Juan Manuel Valverde Bellido (30/01/2012)


 

 
     
     
Estado final
 
Estado inicial

 

Después de diez meses de trabajo, el Taller Peñalba de Imaginería y Restauración -integrado por Luis Fernando Peñalba Corpas y Luis Fernando Peñalba Rueda-, de Cabra (Córdoba), ha concluido la restauración de la imagen del Santísimo Cristo de la Paz de la monturqueña Parroquia de San Mateo Apóstol.

Se trata de un Crucificado mexicano de finales del siglo XVI, de 190 cm de altura, de los llamados "Cristos de Caña" que, según documentación encontrada en su interior, debe de proceder de algún taller del foco artístico de Ciudad de México, donde fue encargado para ser remitido luego al Convento de San Francisco de la localidad sevillana de Écija, instituto que resultó desamortizado y del que debió pasar a manos privadas, terminando en una colección cordobesa, donde fue finalmente adquirido para volver al culto público en 1998.

Junto a la documentación que acredita, aunque con gran parquedad de detalles, el origen de la pieza, los artistas egabrenses hallaron en el interior de la misma un fragmento de cantoral y una rosa de terciopelo.

 

 
     
     
Estado final
 
Estado inicial

 

La obra presentaba una serie de daños causados por dos importantes intervenciones, al parecer ambas operadas en el siglo XX, que, con la intención de fortalecer la zona de los hombros, habían introducido trozos de ladrillo y alambre, además de un masivo relleno de yeso, lo que había afectado a la materia con que está realizado el icono: médula de caña de maíz y resinas procedentes de bulbos de orquídea, todo cohesionado con lienzo encolado y fibra de pita. Las manos y los pies van tallados en madera de eritrina.

Se trata de la técnica conocida como "tatzingueni", practicada por los indios tarascos del Michoacán y luego extendida a diversas zonas de México y América en talleres de imaginería que propiciaron la creación de obras de gran interés y atractivo, muchas de las cuales terminaron en España.

A las intervenciones que había sufrido el Cristo de la Paz de Monturque se deben también los dos repintes integrales que afectaban a la obra y la habían desvirtuado completamente, borrando en buena manera el segundo de ellos el exquisito modelado original debido a la gruesa aplicación de estuco sobre la que se asentaba. Por añadidura se había colocado un masivo perizoma de lienzo encolado que ocultaba, no solo el paño de pureza modelado originalmente, sino también parte de la delicada anatomía de la imagen.

Además, un generalizado ataque de xilófagos había minado la práctica totalidad de la pieza, cosa que se puso de manifiesto apenas se realizaron las primeras catas pata constatar el estado de la obra. Para colmo de males, el cinco de febrero de 2011 la imagen se desprendió del testero de la capilla donde recibía culto en la Parroquia de Monturque, resultando muy dañada en su caída al fracturarse brazos, piernas, y sobre todo la cabeza.

 

 
     
     
Estado inicial

 

Muy delicada ha sido la recuperación de esta obra. Lo frágil de la materia con que está realizada y los daños sufridos, así como las restauraciones operadas con anterioridad, han obligado a una reconstrucción de distintas partes de la imagen, sobre todo la cabeza; labor que se ha ejecutado con la mayor pulcritud, utilizando materiales compatibles con la técnica original, y siguiendo lo que marcaban los restos conservados, además de lo que indicaban los documentos fotográficos anteriores al accidente de febrero del pasado año 2011 para mantener la autenticidad de una obra de tanto interés.

Además del necesario tratamiento antixilófagos aplicado a la pieza, se ha colocado en su interior una estructura de madera, tratada también convenientemente, que permite a la imagen fijarse directamente a la cruz a la altura de la región lumbar, evitándose así en lo sucesivo la inestabilidad y las tensiones que padecía esta escultura al verse solo sujeta al madero por las manos y los pies.

 

 
 
Proceso de intervención
 
 

 

En cuanto a la policromía original, solo se ha podido conservar en la zona de la cadera derecha, región muy escueta pero suficientemente elocuente en su cuidada factura como para poder reconstruir en el resto unas carnaciones muy matizadas y prolijas en regueros de sangre y hematomas, de una mayor calidad y concordancia con el original que las dos policromías que había recibido anteriormente la imagen en sendas intervenciones.

 

 
     
     
Proceso de intervención

 

El resultado de estos meses de trabajo ha sido la satisfactoria recuperación de una imagen de originalísima tipología, a la que, pese a los daños y alteraciones sufridos, le han sido devueltos en muy buena medida sus valores plásticos y calidades originales.

La imagen volvió al culto en la Iglesia Parroquial de San Mateo Apóstol de Monturque el pasado 11 de diciembre de 2011, después de una ceremonia en la que se bendijo de nuevo el Cristo de la Paz y se ofreció una conferencia explicativa sobre los trabajos de restauración de la obra.

 

     
     
Estado Final
     
     
 
     
     
Proceso de intervención
     
     
 
     
     
Estado final

 

Nota de La Hornacina: Juan Manuel Valverde Bellido es Licenciado en Historia del Arte.

 

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