JEAN-MICHEL BASQUIAT: AHUYENTANDO FANTASMAS

14/07/2008


 

 

La Fundación Marcelino Botín y la Fondazione Memmo de Roma organizan una muestra sobre Jean Michel Basquiat, un artista de talento excepcional, con obras cercanas al graffiti, que triunfó en Nueva York con veintipocos años de la mano de Andy Warhol. Son 43 obras procedentes de Barcelona, Alemania, Bélgica, Francia, Roma, Austria, Suiza y Estados Unidos, entre ellas algunas realizadas en colaboración con Warhol y Francesco Clemente. Cerca de una veintena no han sido expuestas antes al público, entre ellas cinco fotografías de Michael Halsband. La muestra viajará a Roma en otoño.

La muestra, abierta al público en Santander desde el pasado viernes, 11 de julio, incluirá un conjunto representativo de obras centradas particularmente en la visión fragmentada del cuerpo humano que tenía el artista. Jean-Michel Basquiat pintó temas que afirmaban el carácter precario de la experiencia urbana: cuerpos esqueléticos, figuras negras, una imaginería enraizada en el paisaje de su juventud (coches, aviones, rascacielos, policías, juegos infantiles, dibujos animados y cómic, graffiti, símbolos como el de © o la corona), a la que poco después seguirían composiciones más densas, realizadas sobre telas colocadas en toscos bastidores que quedan al descubierto.

Para Basquiat, un accidente cuanto tenía siete años, seguido por el estudio con gran interés de la Anatomía de Grey, dieron forma a una visión de la personalidad humana como algo fracturado y fragmentado. Esta fragmentación también hace referencia a la alienación experimentada por un hombre negro en la sociedad racista que más tarde lo acogería con tanta rapidez como lo iba a rechazar unos cuantos años después, cuando su drogadicción lo convirtió en persona non grata entre la mayoría de los galeristas y coleccionistas, como explica el comisario Olvier Berggruen.

 

 

El cuerpo, evocado constantemente, se convierte en una idea, un rastro con una presencia fantasmagórica que se trasmite a través de la energía física que caracteriza al artista. La imagen del cuerpo en un principio se presenta como la suya misma, con diferentes apariencias y en términos anatómicos. Posteriormente se puede entender como cuerpo escénico, o cuerpo interpretando: el llamado graffitismo. Esto también se observa en su interés por las imágenes de grandes músicos y deportistas: no se trata solamente de su fama, sino de su capacidad para trasmitir algo espontáneo y que al mismo tiempo resulta sublime.

En palabras de Berggruen, el artista refuerza su presencia a través de la evocación de fragmentos, siendo éste un modo de ahuyentar fantasmas, frase predilecta que aparece en al menos tres de sus cuadros. La sobrecogedora presencia de criaturas semejantes a zombis que parecen regresar de la muerte, los restos de escritura, a veces borrada y otras veces grabada en la tela con gran fuerza, afirman la particular situación de Basquiat al intentar superar el abismo que hay entre la fugacidad de la vida y la reafirmación de la misma a través del gesto del pintor.

La exposición estará acompañada de un completo catálogo ilustrado, con ensayos de Olivier Berggruen y Francesco Pellizzi. El comisario de la exposición, Olivier Berggruen, es conservador adjunto de la Schirn Kunsthalle de Frankfurt. Entre otras cosas se ha ocupado de organizar importantes exposiciones sobre los collages de Matisse y sobre la obra teatral de Picasso, además de retrospectivas sobre Yves Klein y Ed Ruscha.

 

Hasta el 14 de Septiembre en la Fundación Marcelino Botín de Santander.
Sala de exposiciones en el nº 3 de la Calle Marcelino Sanz de Sautuola. Abierto
todos los días, de 12:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:30 horas. Entrada gratuita.

 

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