SOBRE LA RESTAURACIÓN DE LOS BIENES DEL CONVENTO SEVILLANO DE SANTA CLARA

Con información de Lourdes Royo Naranjo (11/02/2022)


 

 

Acaba de ser publicado PH 105, primer número del año 2022 de la publicación periódica del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). Entre sus contenidos, Lourdes Royo Naranjo, integrante del equipo de investigación del proyecto de actuación-restauración sobre los bienes muebles de la iglesia conventual de Santa Clara en Sevilla, nos ofrece amplios detalles en torno a dicha intervención.

Las obras de conservación y restauración que actualmente se realizan sobre los bienes muebles que componen el conjunto patrimonial del convento sevillano de Santa Clara comenzaron en marzo de 2021. Dichos trabajos en proceso, llevados a cabo por un equipo multidisciplinar para poder abarcar la totalidad del conjunto patrimonial, han contemplado desde el primer momento la aplicación de una metodología científica-técnica de intervención, donde la integración de profesionales y estudios científicos se constituyen como base fundamental de un proyecto cuyo objeto son los bienes citados a continuación: el retablo mayor de 1621 y cuatro retablos laterales, en los que se veneran a los Santos Juanes (Bautista y Evangelista), San Francisco de Asís y la Inmaculada Concepción, todos ellos obras del escultor Juan Martínez Montañés. Constituyen también parte de esta intervención la recuperación de los artesonados de madera (uno de ellos del siglo XVI y el otro del XVIII), las sillerías del coro (siglo XVI), el órgano del siglo XIX, las yeserías, las pinturas decorativas y los zócalos de azulejería fechados en 1622 por el maestro ceramista sevillano Hernando de Valladares.

Los estudios analíticos han permitido determinar la caracterización e identificación de los materiales constitutivos, tanto de los retablos como de las esculturas, revelando en su caso originales, añadidos y/o transformaciones sufridas a través de su historia material.

La investigación sobre el origen y la evolución de los bienes culturales incluyen en el caso de los relieves del retablo mayor diferentes transformaciones experimentadas por el mismo, así como cambios de posición en la identificación de determinadas esculturas. Se han identificado cambios en lugares muy concretos de la estructura original de dicho retablo, así como adaptaciones posteriores y modificaciones estilísticas en hornacinas documentadas en la primera mitad del siglo XVIII, cuando se modifica la calle central incorporando los estípites y remodelando el programa iconográfico y decorativo del mismo. También se han identificado los tipos de alteraciones sufridas a lo largo del tiempo, su naturaleza y alcance.

Las técnicas fotográficas empleadas con luz visible han sido: fotografía con luz normal, luz rasante y luz transmitida, mediante tomas generales, detalles y macro. Con radiación invisible se han realizado fluorescencias ultravioletas. El uso de técnicas de análisis no destructivas en el estudio de las esculturas policromadas en madera ha permitido avanzar en el conocimiento de las mismas sin causarles ningún tipo de daño. De esta manera, por medio de la aplicación de métodos de examen y análisis de la estructura interna y externa de la obra se ha obtenido información relativa a las características técnicas y constructivas de las obras.

Otras técnicas no destructivas aplicadas han sido la vídeo-endoscopía y la radiografía. La aplicación de tomografía computarizada (TC) para el análisis y estudio en escultura policromada en madera ha permitido obtener imágenes de cortes y secciones del objeto en estudio.

Las piezas susceptibles de ser transportadas han sido trasladadas al taller de restauración del palacio Arzobispal para su intervención, mientras que aquellas otras piezas que por sus características intrínsecas permanecen unidas a los paramentos como son los retablos se han realizado in situ para lograr un mejor desarrollo de los tratamientos y evitar acciones más complejas como puede ser el desmontaje. En cuanto a la actuación directa sobre los bienes muebles se ha propuesto una intervención de carácter conservador.

En la actualidad, la intervención integral de la que es objeto tanto la iglesia como las dependencias aledañas propiedad del Arzobispado ponen el broche a la recuperación del antiguo convento, constituyendo las actuaciones de intervención sobre los bienes muebles de la iglesia uno de los proyectos más esperados y demandados por la comunidad científica y por la sociedad.

Dicho convento está declarado bien de interés cultural (BIC) desde el 27 de enero de 1970 y supone uno de los primitivos establecimientos conventuales que se crean en la ciudad de Sevilla, siendo la primera etapa de su construcción datada en el siglo XV. En 1998 las franciscanas clarisas dejan el convento, siendo el mismo adquirido por el Ayuntamiento de Sevilla para crear un espacio cultural denominado Espacio Santa Clara, con el compromiso de restaurar íntegramente el edificio. Dentro de este proyecto quedó fuera de tiempo la iglesia y la sacristía, propiedad del Arzobispado de Sevilla que nunca llegaron a intervenirse. Tras años de negociación, en 2020 se iniciaron los trámites para su intervención y recuperación, destacando principalmente los trabajos de restauración de la obra del escultor Martínez Montañés en el interior de la iglesia.

Precisamente, uno de los retablos montañesinos más gloriosos es el mayor del convento sevillano de Santa Clara. Acto seguido debió de acometer la realización de los cuatro tabernáculos palladianos colaterales, lo que convierte a este templo en un museo del genial imaginero, el máximo exponente del manierismo romanista sevillano y el último artista de su generación que guardó fidelidad, casi irreductible, a la tendencia clasicista de la primera contrarreforma trentina. Muy pronto varias de las tallas de Montañés para Santa Clara, como la de San Francisco de Asís, se convirtieron en cabecera de serie para la ejecución de otras posteriores.

 

 

Fotografías de Carlos Roncero

 

FUENTES

ROYO NARANJO, Lourdes. "La intervención en el Convento de Santa Clara afronta el reto de compatibilizar su uso cultual y su funcionalidad cultural", en Revista PH, nº 105, Sevilla, Ediciones del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, febrero de 2022, pp. 28-30.

AA.VV. Los franciscanos y el nuevo mundo (catálogo de exposición), Sevilla, Editorial Guadalquivir, 1992, p. 143.

 

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