RESTAURADA LA TORRE DE LA CATEDRAL DE TOLEDO

15/10/2020


 

 

El domingo 14 de octubre de 2018, a primera hora de la mañana, una pieza de una de las cornisas de granito de la torre de la Catedral de Toledo se desplomó hacia la calle Arco de Palacio. Los bomberos realizaron los trabajos de emergencia saneando y desmontando diversas piezas sueltas.

En reunión urgente del Cabildo Primado se decide realizar una inspección pormenorizada de las fachadas y cornisas de la torre para documentar las lesiones y procesos patológicos existentes y desarrollar las actuaciones preventivas durante la inspección, tales como el acuñado o desmontaje de elementos con peligro de desprendimiento. Se comprueba entonces el avanzado estado de deterioro de muchos de sus elementos, detectándose la presencia de fracturas, grietas y fisuras en los sillares pétreos y en algunos elementos escultóricos. La descomposición de los morteros de juntas y pérdida de cuñas de sostén entre las piedras provocaron pérdidas con disgregación de la misma piedra.

Por tanto, el Cabildo Primado decide encargar un proyecto a su costa, aceptando el gasto total de la restauración, porque es sensible a la conservación de su arquitectura, sus obras de arte y ser los guardianes de la herencia de nuestros antepasados. El proyecto encargado a los conservadores de la Catedral fue diseñado describiendo todos los elementos necesarios para una restauración y consolidación de todos los componentes, que requieren una estabilización para una conservación eficaz.

El criterio de intervención ha sido principalmente la consolidación, limpieza, protección y tratamientos biocidas, más la sustitución de elementos de piedra totalmente disgregados y con pérdida total de volumetría y en otros casos el sellado y cosido de grietas y fisuras. El tratamiento de las juntas, que, en definitiva, son las que consolidan las uniones entre los diferentes bloques de piedra, se ha realizado con morteros de cal ajustándose a la tonalidad y textura del entorno pétreo con terminación de línea negra, imitando la antigua construcción en la fachada. También se apearon las rejas correspondientes a las ventanas de las campanas a punto de ceder.

Las obras de restauración, efectuadas durante 2019 y parte de 2020, fueron presentadas el pasado 13 de octubre en la sala capitular de verano del templo primado, en un acto presidido por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, que estuvo acompañado por el deán Juan Miguel Ferrer Grenesche y los miembros del Cabildo Primado, y al que asistieron el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, y la alcaldesa de la ciudad, Milagros Tolón Jaime. En el acto intervinieron el conservador y restaurador del templo, Antonio Sánchez-Barriga, y el arquitecto Juan Pablo Camblor Echanove, quienes explicaron las obras realizadas.

El Cabildo ha realizado un gran esfuerzo económico para afrontar el importe de las obras, superior al millón de euros, teniendo en cuenta la difícil situación económica que afronta el templo primado a causa de la pandemia, ya que ha permanecido cerrado, tanto al culto como a la visita cultural, durante los meses del confinamiento. Una situación que se ha prolongado en los meses de verano y que se mantiene en la actualidad, por el bajo número de visitantes. Aun así, consciente del significado del templo para la ciudad, el Cabildo ha querido finalizar las obras de la torre y, tras el confinamiento, mantener el templo abierto a la visita turística.

Al presentar el resultado de las obras de restauración de la torre, el Cabildo manifestó su recuerdo y gratitud a quien ha sido arquitecto del templo primado durante más de 20 años, Jaime Castañón Fariña, que dirigió el proyecto y las obras hasta poco antes de morir por infección de coronavirus, el pasado mes de abril.

La torre de la Catedral de Toledo es una obra comenzada en 1380 por Pedro Tenorio con piedra berroqueña de la cantera de Guadajaraz, continuada por el maestro de obras de la Catedral Alvar Martínez, y rematada años más tarde por Hanequin de Bruselas durante el siglo XV. Posee una altura de 93 metros.

Proyectada sobre la antigua capilla de los Reyes Nuevos, se trabajó activamente hasta alcanzar, en 1428, la franja de piedra de pizarra, que son lápidas reutilizadas, extraídas del suelo de la anterior capilla. Al año siguiente se ha alcanzado el último cuerpo, en el que se abren los arcos para las campanas.

Exteriormente, el cuerpo cuadrado de la torre se divide en seis cuerpos desiguales: el primero, liso, obra del maestro Alfonso de 1380 en tiempos del arzobispo don Pedro Tenorio (1377-1399), se diferencia de los demás al estar éstos divididos en paneles o recuadros. Su planta es cuadrada, con estribos en los ángulos. En el segundo cuerpo, ya a cargo de Alvar Martínez, vemos columnillas y resaltes rematados por un friso de pizarra negra sobre el que van los escudos del arzobispo Martínez Contreras con cruces y castillos, y otro con un león rampante. Sigue un tercer cuerpo que tiene los mismos resaltes de columnas con un capitel vegetal corrido de piedra blanca de Regachuelo, Encima del capitel, el cuerpo se remata con un friso de arquillos ciegos apuntados con azulejería valenciana de Manises en azul y blanco. El cuarto cuerpo continúa con los resaltes, pero es más bajo y se remata con un friso de sarta de bolas y cabezas salientes de frente. En 1432 se llega al quinto cuerpo, en el que se abren las ventanas. El conjunto de Alvar Martínez queda rematado con un último tramo más pequeño en el que resaltan los escudos del arzobispo Juan de Cerezuela (1434 - 1442).

A lo largo de los siglos la torre fue restaurada con intervenciones de diversa índole. El fuego afectó el cuerpo octogonal superior y destruyó completamente el chapitel, que se restauró en 1682. Más adelante, en el siglo XVIII, con el cardenal Lorenzana como arzobispo, se pusieron nuevas piedras y posteriormente en 1804. Ya en el siglo XX se realizaron dos intervenciones más, una en los años 60 y otra en 1991.

En el acto de presentación, la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón Jaime, anunció que el Gobierno de España incluirá la Seo Metropolitana el próximo año 2021 en el Plan Nacional de Catedrales con un proyecto de restauración y rehabilitación en el que el Cabildo Primado y el Ayuntamiento de Toledo llevan trabajando meses y que está enmarcado en las actuaciones del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE).

 

 

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