EL ARTE HOLANDÉS DE ENTREGUERRAS
26/09/2019
El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) inauguró ayer la exposición Reinventando la representación: el arte holandés de entreguerras, que estará abierta al público hasta el 19 de enero del próximo año 2020. De manera excepcional, la muestra reúne por primera vez en España un importante conjunto de 28 obras de este crucial período creativo del arte holandés que va desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta 1939, cedidas para la ocasión por el Kuntsmuseum Den Haag de La Haya. Se trata de un nuevo caso de estudio del IVAM que recupera el realismo holandés de entreguerras, una corriente ignorada, e incluso condenada, tanto por lo que le precedió (los experimentos formales del primer cuarto de siglo) como por lo que vino después (el arte abstracto que se impuso tras la Segunda Guerra Mundial). Desde esta premisa, la muestra Reinventando la representación: el arte holandés de entreguerras contextualiza 15 obras pertenecientes a los fondos del museo, centradas en las cualidades expresivas y representacionales del arte figurativo de entreguerras con representantes tan emblemáticos como George Grosz, Max Beckmann y Otto Dix, junto con las aportaciones más existenciales de los artistas holandeses. La figuración en todas sus variadas formas ha sido una constante en los discursos teóricos del arte del siglo XX, junto a otros conceptos dominantes más herméticos o generalistas centrados en la abstracción y el surrealismo. Esta alternativa basada en el estudio de la condición humana supuso una vuelta a la representación que sirvió de refugio ante un mundo que oscilaba entre la barbarie y el ensañamiento durante el periodo de entreguerras. La figuración tuvo un amplio florecimiento en países europeos como Italia, Alemania y Holanda. En este terreno de las técnicas realistas que definen la aproximación figurativa ocupan un lugar destacado las miradas agudas y penetrantes de artistas como Charley Toorop (1891-1955) y Pyke Koch (1901-1991), que aportaron sus atmósferas envolventes al realismo mágico holandés y ampliaron la tipología enormemente compleja y diversa del concepto del retrato. Envueltos en una atmósfera de intimismo e introspección, a veces inquietante, nos adentran en la soledad de la persona y en la intimidad cálida del misterio femenino. Ambos reflejan una época de crisis total: política, económica y existencial. |
Reinventando la representación: el arte holandés de entreguerras, comisariada por Josep Salvador, retrata el espíritu de una época. Los artistas de la corriente pictórica del realismo holandés de entreguerras supieron crear unos retratos psicológicos que captaban la soledad, la desesperanza y la crisis que atravesaba la sociedad europea. Una corriente que recupera el ideal de belleza renacentista originaria, la de Masaccio o Piero della Francesca, la vuelta al clasicismo, el humanismo, el equilibrio, el sosiego y el orden de la representación. La exposición es fruto del acuerdo de colaboración del IVAM con el Kuntsmuseum Den Haag por el cual 33 esculturas de Julio González viajaron a La Haya para la muestra "González, Picasso y amigos" en 2017. Ahora llegan desde Holanda un total de 28 obras que confirman el prestigio del IVAM y sus sólidas relaciones con museos internacionales, entre los que también se incluyen la Tate de Londres o el MAXXI de Roma. Los artistas del realismo holandés recuperan los retratos y los bodegones con una visión más contemporánea dentro de un clima de ambigüedad que es signo de la época, como vemos en los objetivistas alemanes de la colección del IVAM incluidos en la muestra, caso de George Grosz o Max Beckmann. Reinventando la representación: el arte holandés de entreguerras pone en valor un movimiento artístico poco conocido. Sin embargo, a pesar de tratarse de una corriente ignorada e incluso condenada, este lenguaje figurativo conectará con las inquietudes del espectador de hoy con mayor intensidad que la frialdad de artistas como George Grosz, según afirma su comisario Josep Salvador. Esta última exposición del IVAM (Guillem de Castro 18, Valencia) puede visitarse de martes a domingo, de 10:00 a 19:00 horas (viernes hasta las 21:00 horas). |
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