FRANCISCO DE ZURBARÁN. SANTA INÉS

Con información de Jésica Martí y María Antonia Argelich (15/05/2023)


 

 

Estudio analítico completo de una majestuosa obra de arte realizada hacia 1635 por Francisco de Zurbarán (Fuente de Cantos, Badajoz, 1598 - Madrid, 1664). Una obra que cautivó durante más de un siglo y medio a numerosos historiadores del arte, que la denominaron "una de las santas más bellas realizadas por Zurbarán". La autoría de la obra fue puesta en cuestión en 2010 sin una argumentación contundente.

En esta publicación de 168 páginas, editada por el CAEM, se analiza la obra en detalle, con numerosas y bellas macrofotografías de alta resolución que reflejan la técnica de Zurbarán. Además, se compara la obra con otras realizadas por el artista, y se explican detalladamente todas las técnicas analíticas realizadas a la obra, argumentando de manera concluyente la restitución de su atribución al maestro extremeño.

Se trata de un óleo sobre lienzo (140,7 x 105,6 cm) en el que aparece representada Santa Inés, con un cordero en brazos, su atributo más distintivo. La obra, procedente de la colección del duque de Béjar, fue adquirida en 1957 por el barón Thyssen-Bornemisza, hasta que, en 1984, fue vendida a un coleccionista anónimo. A partir de aquí se sabe que pasó por varias manos más, siempre adquirida como un Zurbarán de innegable calidad. En 2010 se la relacionó, de manera escasamente convincente, al poco conocido Maestro de San Hermenegildo, un artista menor, del que solamente se conoce una obra segura, de mucha menor calidad artística que esta santa.

Tras ser adquirida por sus actuales propietarios, finalmente en 2020 la obra recaló en el Centre d'Art d'Època Moderna (CAEM) de la Universitat de Lleida, donde ha sido estudiada con un absoluto rigor científico. Se ha analizado en directo, con todo detenimiento, y con una mirada colegiada y transversal, en la que participaron los investigadores del centro, además de otros reconocidos especialistas.

El resultado ha sido contundente: tras más de dos años de investigación y contando con la precisa aplicación de diversos análisis ópticos (multi-banda) y químicos, el grupo de investigación del CAEM concluye que esta magnífica Santa Inés es una obra indiscutible de Zurbarán. Seguramente estamos ante una de las pocas obras que ha sido realizada enteramente por su mano, coincidiendo plenamente con la opinión mantenida durante más de un siglo y medio por los mejores historiadores del arte del país.

El resultado de esta exhaustiva investigación ha sido recogido con abundantes y precisas ilustraciones en Francisco de Zurbarán. Santa Inés, que cuenta también con su versión en inglés. Ha sido escrita por los historiadores Jésica Martí y Ximo Company, este último director del CAEM.

La Santa Inés que el CAEM ha atribuido a Zurbarán ha sido en realidad, como "El coloso" de Francisco de Goya, reatribuida, porque ya había sido considerada de la mano de Zurbarán anteriormente. No hubo duda de ello cuando en 1900 el duque de Béjar la prestó para su primera exhibición pública en Madrid, y desde entonces había sido descrita como una de las obras más bellas realizadas por el maestro extremeño.

A lo largo de más de cien años, el consenso sobre su atribución a Zurbarán era unánime entre los grandes especialistas. Con una excepción: el historiador del arte Martín S. Soria, que en 1944 remarcó su afinidad con una obra de Alonso Cano, otro gran maestro del barroco español. No obstante, esta similitud no iba en detrimento de la atribución de la obra a Zurbarán, pues Cano, Zurbarán y Velázquez (el triunvirato apoteósico de la pintura barroca española) se conocían y realizaron obras influidos unos por otros.

Todos los que habían hablado de la pieza se basaban en su "ojo clínico": un ojo muy entrenado a partir de la experiencia de ver y observar muchas obras de un determinado artista o época. Aunque esta metodología por sí sola se considera hoy en día poco fiable, en realidad es maravilloso el gran número de atribuciones correctas realizadas por los grandes historiadores del arte hasta el día de hoy contando solamente con su experiencia y buen saber. Los grandes connoisseurs dedicaban toda su vida a la observación de obras de un círculo muy reducido de autores, lo que les otorgaba un gran conocimiento de los detalles que les eran propios.

Sin embargo, la necesidad de evidencias objetivas y demostrables ha llevado a que el historiador del arte recurra en la actualidad al estudio de los materiales y procesos creativos de la obra. En un principio, el estudio de materiales se basaba en la extracción de muestras que, analizadas químicamente, ayudaban a datar la fecha de producción de la obra de arte. Pero últimamente se priorizan técnicas de análisis menos invasivas y que aportan mayor información. Es el caso del estudio multibanda, un combinado de diversas técnicas de análisis físico-ópticas que permite obtener conclusiones determinantes acerca de la composición material y el proceso de realización de cualquier obra de arte. Pero también de la fotografía técnica con ultravioleta, que ayuda a discernir entre el material original y añadidos posteriores de otras épocas.

En el caso de la Santa Inés y su atribución a Francisco de Zurbarán, fue una suma de indicadores lo que llevó al equipo del CAEM a este autor: los materiales de época, los pigmentos de su paleta, los rasgos plásticos y la técnica constructiva del maestro extremeño.

 

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