LA IGNORANCIA SEVILLANA ANTE EL ARTE

Sergio Jesús Parra Medina


 

 

El pueblo y el público sevillano cada día que pasa es más exigente y más ignorante, pues no se esfuerza por valorar lo que tiene o puede tener, y es incapaz de mirar por encima de su "giraldillo".

Sevilla, "enterradora", no deja vida más que en los famosos que vienen a nuestras fiestas, no admira a sus artistas más que por ser imagineros de su Semana Santa. Sevilla no es más que una mentira de belleza esclavizada, que desde hace años lleva encerrada en el corazón de sus propios sevillanos, que no saben enseñarla más que para presumir de algo que se oxida. El sevillano ya no es de Sevilla, porque no mira en su interior, se hace sordo de sus propias historias que mira hacia un futuro sin presente.

Es curioso que Sevilla, con tanto arte, no sepa admirar lo que tiene... será porque nos sobra. ¿Y es que acaso no nos falta?, ¿es que los estilos artísticos islámico y barroco ya lo hicieron todo? ¡Pobres de nosotros, ignorantes y egocéntricos!

Tú sigue así, Sevilla de "mi arma", qué cada día eres más ilusa y más pobre, y Montañés y Mesa se aburren de ti porque no eres capaz de superarlos. ¡Y para colmo no eran sevillanos, qué lo queremos acaparar todo!

El problema viene cuando el público, que desgraciadamente es el que manda, se agolpa en masas y, con su mentalidad desusada, opina. ¿Por qué entiendes de todo, amigo sevillano? ¿Crees que una vara te da el derecho a juzgar lo que en la vida, si no cambias, serás capaz de comprender? Las imágenes de la Semana Santa son ante todo esculturas, y las esculturas son arte y para comprender el arte se requiere de conocimientos.

Existe otro problema, cuando determinados "imagineros" se dedican de forma artesanal a realizar imágenes que carecen de plasticidad, de dibujo, de volumen, de estudios, etc... Y la muchedumbre los señala de artistas. ¡Señores, son aficionados, no se dejen engañar, culturícense!

Por otro lado, no se pueden encasillar a escultores que a lo largo de su vida han trabajado escultura religiosa como IMAGINEROS, estos artistas son ESCULTORES, unos con mayor capacidad que otros. En Sevilla, el mejor ejemplo que tenemos es nuestro escultor Antonio Illanes. Este magnífico artista y personaje sevillano, y no sólo lo digo yo, sólo se le conoce, generalmente, por su imaginería, cuando su extensa obra abarca cerca de mil esculturas, de las cuales unas doscientas son religiosas, aparte de sus libros, porque sabía escribir y era admirado por su cultura. Este escultor tiene esculturas por toda España (Madrid), en Sudamérica... por nombrar algo de su excelente curriculum vitae. Aparte de esto, intentó hacer otra imaginería, algo diferente al Siglo de Oro, es decir progresar, pero de eso el sevillano parece que no entiende.

En fin, a pesar de todo estoy muy orgulloso de ser sevillano, no por ser como ustedes, por supuesto, y que se ofenda el que se sienta identificado.

La Semana Santa es maravillosa, espectacular, pero no dejemos que nos absorba este mundo, cada cosa tiene su lugar, y si entre todos nos esforzamos por profesionalizar y valorar en su amplitud lo que tenemos, seguro que seríamos más universales, y no sólo Sevilla hablaría de Sevilla, sino los propios sevillanos.

 

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Sergio Jesús Parra Medina es Licenciado en Bellas de Artes por la Universidad de Sevilla (US).

 

 

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