JOAQUÍN AGRASOT

Con información de José María Luzón Nogué (05/08/2019)


 

 
 
Jugando a las cartas. Colección Pedrera Martínez

 

Joaquín Agrasot nació el 23 de diciembre de 1836 en Orihuela (Alicante). Sus padres Joaquín Agrasot y Roca, de profesión confitero, y Rita Raymundo, eran de Xàtiva y Orihuela, respectivamente. Tras realizar estudios de primaria y secundaria en su localidad natal, entre 1857 y 1861 cursa estudios superiores en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, coincidiendo con destacados pintores -entre ellos, Salvador Martínez Cubells- y contando entre sus profesores con Francisco Martínez Yago.

Los jóvenes artistas que se formaban a mediados del siglo XIX en las academias de bellas artes aspiraban a ser beneficiados con alguna pensión de estancia en el extranjero. Los más aventajados miraban como meta ideal la estancia en Roma. Allí llegó Joaquín Agrasot con apenas 24 años y permaneció vinculado a la Ciudad Eterna, yendo y viniendo de la misma, durante más de diez años.

Su obra es por ello en gran parte romana, pero Agrasot también se interesa por los temas que en esos momentos están imponiendo las academias artísticas de San Fernando y de San Carlos. Realiza cuadros históricos, pero sobre todo obtiene gran éxito con los temas costumbristas. Al igual que la fotografía del momento, plasma con gran detalle y profusión de figuras, variadas escenas de la vida cotidiana en el campo, lugares de trabajo y tipos pintorescos. Lo hizo durante su estancia en Roma, pero también en sus últimos años valencianos en los que desarrolla una pintura regionalista de gran calidad.

Antes de partir en 1861 a Roma, donde conocerá a Mariano Fortuny, concurrió con seis obras -entre ellas el espléndido lienzo El Sacrificio de Isaac que se conserva en el Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela- a la Exposición Agrícola, Industrial y Artística organizada por la Sociedad Económica de Amigos del País en la ciudad de Alicante, consiguiendo una de las medallas de bronce.

 

 
 
Clown rodeado de perros de lana
Colección Pedrera Martínez

 

En 1867 Agrasot regresa a España, aunque el mismo año solicita a la Diputación de Alicante una pensión por vacante para perfeccionarse en el arte de la pintura y completar estudios en Italia, siéndole concedida al año siguiente. Consta que a finales de 1868 o principios de 1869 volvió a Roma.

En 1871 se encuentra en Orihuela, desde donde se traslada a Madrid para pintar el Retrato de Amadeo I, que le había encargado la Diputación Provincial para su Salón de Sesiones, entidad a la que Agrasot se lo regaló en agradecimiento al pensionado que disfrutaba en Roma. Un año después visita Granada, donde Fortuny estaba establecido desde julio de 1870, y contrae matrimonio en Alicante con Emma Zaragoza. De esta época son obras tan destacadas como El Charlatán (1873) y El Prestidigitador (1874).

En los datos biográficos de Agrasot se cruzan los nombres de otros reconocidos artistas que, en algún caso, influyeron en su obra. El primero fue el mencionado Fortuny, su entrañable compañero en Roma durante varios años. Tras la muerte de Mariano Fortuny a finales de 1874, el matrimonio Agrasot-Zaragoza regresa a Alicante, donde nacerá su hijo Ricardo. Al año siguiente se instalan definitivamente en Valencia, donde el pintor se convirtió en fundador, propulsor y presidente del Círculo de Bellas Artes de Valencia.

Fue la muerte prematura de su amigo Fortuny lo que le movió a trasladarse a Valencia, ciudad en la que Agrasot llegó a entablar contacto con Joaquín Sorolla, que pertenecía a la generación más jóvenes de artistas valencianos. Del respeto y aprecio que Sorolla sentía por Joaquín Agrasot vale como testimonio el busto de bronce que, a propuesta suya, le fue dedicado a título póstumo en Valencia.

En 1876 Joaquín Agrasot recibió la medalla de arte de la Exposición Universal de Philadelphia (Estados Unidos) y cuatro años después obtiene una segunda medalla en la Exposición Internacional de Barcelona, donde presentó sus aclamados lienzos Antes de la corrida y En la feria.

 

 
 
La curación de Tobías. MUBAG (Colección de la Diputación de Alicante)

 

Su nombramiento como miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, de la que fue además profesor interino, se produjo en 1898. Desde muchos años antes Agrasot fue miembro del jurado de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de España. En 1901 se le nombró académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, de Madrid.

En la sesión del Pleno del Ayuntamiento de Valencia, celebrada el 8 de agosto de 1908, se acuerda dar el nombre de "Pintor Agrasot" a la entonces denominada calle de la Corredera. Casi once años después, el 25 de julio de 1919, se levanta sobre un pedestal de piedra el citado busto en bronce del pintor, fallecido el 8 de enero de ese mismo año a los 82 años de edad, en los jardines de la Glorieta de Valencia, realizado por el escultor valenciano Francisco Marco Díaz-Pintado, por iniciativa de, entre otras personalidades, Joaquín Sorolla.

El pintor oriolano ocupó un lugar destacado en la segunda mitad del siglo XIX. Su obra está repartida entre Italia y España, como ocurre con otros artistas que fueron pensionados a Roma y permanecieron allí varios años. No hay un museo que recoja, exponga y estudie estos nombres, que hoy son tan poco conocidos.

De hecho, en 2019, coincidiendo con el centenario del fallecimiento de Joaquín Agrasot, el Ayuntamiento de Orihuela, la ciudad que lo vio nacer, le ha dedicado la exposición monográfica Joaquín Agrasot un pintor oriolano. Centenario de su fallecimiento (1919-2019), en la que también se mostró el busto en bronce del artista Cristóbal Pérez García (Toval) que ha sido encargado por Caja Rural Central en memoria del pintor oriolano.

 

 
 
Viejo de espaldas
Colección Pedrera Martínez

 

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