JAVIER MARISCAL
Javier Mariscal nace en Valencia, en el año 1950. El paisaje y la estética de esa ciudad mediterránea le han influido de forma determinante en todo su trabajo. La luz, el clima, los colores y la cultura mediterránea impregnan toda su obra artística y de diseño. En el año 1971 se traslada a Barcelona, ciudad en la que todavía vive y trabaja, para estudiar diseño gráfico en la Escuela Elisava. En Barcelona inicia su primera etapa que se enmarca, a través del cómic, en la cultura underground. En los años 80 ya es conocido como un artista polifacético, dedicado a la pintura, la escultura, la ilustración y el diseño en varias de sus vertientes. En los 90, después de que Cobi fuese elegido mascota de los Juegos Olímpicos, funda el Estudio Mariscal, donde, rodeado de un equipo de profesionales, desarrolla un trabajo multidisciplinar. Los años 70 están marcados en España por la agonía de la dictadura franquista y el paso a la democracia. Son unos años en los que el concepto "libertad" se entiende en un sentido muy radical, especialmente para lo que forman parte del movimiento underground de la ciudad. Con sus amigos, Mariscal crea El Rrollo Enmascarado, un cómic underground que ellos mismos ilustran, editan y distribuyen. Paralelamente, dibuja y publica El Señor del Caballito y las historietas de Los Garriris, unos personajes de trazo veloz, mezclados siempre en argumentos mínimos, que expresan mejor que cualquier otra criatura surgida de la mano dibujante de Mariscal, su personal manera de entender la realidad. Los Garriris, dibujados en variados soportes, le acompañarán a lo largo de toda su trayectoria. |
A finales de los 70, Mariscal aplicaba su creatividad a esculturas realizadas en diversos materiales. A partir de convertir sus dibujos en volúmenes, le es fácil pasar al diseño, y cruza la década de los 80 poniendo su espíritu multifacético al servicio del textil, la ilustración gráfica, el mobiliario o el interiorismo (Bar Duplex, Marieta, Tráfico de Modas, etcétera). Publica en numerosas revistas y algún libro, como Abcdari Il.lustrat (Barcelona, 1978). Diseña el cartel Bar Cel Ona, que se convierte en uno de los iconos de la ciudad (Barcelona, 1979). En el año 1982, Ettore Sottsass le invita a participar en la exposición Memphis de Milán, para la que diseña el insólito carrito Hilton, donde despliega esa característica ironía y sentido del humor que infunde a sus objetos. En el año 1988, Cobi es elegido mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Al año siguiente, Javier Mariscal funda el Estudio Mariscal en Palo Alto (Barcelona) con un equipo de colaboradores que le permite desarrollar de una forma más amplia su trabajo y de abordar múltiples disciplinas del diseño: gráfico, industrial, interiorismo, intervenciones artísticas, web y audiovisual. El Estudio Mariscal le da la oportunidad la oportunidad de desarrollar proyectos de “diseño integral”, como el Gran Hotel Domine Bilbao, para el que se realizan desde los trajes de los trabajadores al interiorismo, pasando por la imagen gráfica y el diseño de su web. En otoño de 2010, Mariscal estrena una película de animación, Chico & Rita, que dirige junto al afamado cineasta Fernando Trueba, en la que con sus dibujos ha recreado minuciosamente la Habana y el Nueva York de la década de los 50 del siglo XX, mientras ya prepara otra basada en Los Garriris, unos personajes fronterizos, outsiders que encontramos siempre en el litoral, una frontera impresionante: dos masas, tierra y agua, que se respetan mutuamente. A Javier Mariscal le encanta moverse en ese territorio, andar por esos tramos del litoral donde el agua de la marea se queda estancada. A Los Garriris, también. Si son arte, diseño o poesía, cómic, cine o instalación es una discusión que no interesa ni a ellos ni a su autor. Simplemente, disfrutan atrapando el reflejo de la luna o recorriendo en Vespa los pinares de la costa. |
Javier Mariscal lo inicia todo con un dibujo, desde un concepto hasta una conversación o un proyecto. Se expresa a través del dibujo. Es su forma de comunicarse; es el medio entre una idea y la materialización de ésta. A partir de dibujos ha ido construyendo un lenguaje personal, con una sintaxis gráfica propia. El dibujo es su herramienta para entender, interpretar y apropiarse del mundo exterior. Para transformarlo, para hacerlo suyo y mostrarlo a los otros. Todas sus tipografías han sido creadas a mano, desde sus inicios en el cómic hasta hoy. Están dibujadas, ilustradas o muy ilustradas, garabateadas con trazos libres y vigorosos. A veces, distorsionadas, alteradas o subvertidas, siempre mezcladas caóticamente en un característico abigarramiento de letras e imágenes. Los carteles nacieron en la sociedad industrial para anunciar el futuro. Hoy, más de un siglo después, compiten con un millón de impactos visuales: impresos, analógicos o digitales. Son ya telegramas gráficos que sólo reciben del receptor un instante de atención. Mariscal los convierte en un grito en la pared, un susurro en una bolsa o una poesía en la portada de una revista. Sobre el papel, transmiten magia y emoción al momento. El trabajo de Javier Mariscal expresa la clase de persona que es: insolente, irreverente, lúdico y lúcido, ingenioso, impertinente, arriesgado, generoso. Desprecia el beneficio inmediato, reniega del poder y del dinero y, como optimista empedernido, reivindica la alegría de vivir por encima de todo. Incluso cuando versiona el Guernica de Picasso, símbolo de destrucción y muerte, pretende que se perciba como una alegoría de la vida. |
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