LA MUERTE EN LA OBRA DE FRIEDRICH

28/10/2010


 

 

El máximo exponente del Romanticismo pictórico alemán fue Caspar David Friedrich (1774-1840), quien expresó en sus obras la profunda subjetividad del artista romántico. La muerte fue uno de los temas más recurrentes en su trayectoria, a veces representada bajo formas alegóricas y otras de manera real. En ocasiones gravita entre las brumas de un desolado bosque invernal del que surgen ruinas fantasmagóricas de un monasterio o de una catedral.

Así, en Paisaje Hiemal con Iglesia (1811), un hombre, apenas visible y apartadas sus muletas en la nieve, descansa en una roca mientras reza ante un Crucificado erigido junto a un abeto. En Abadía en el Robledal (1809-1810) o Cementerio Monástico en la Nieve (1817-1819), las ruinas, el invierno y la soledad son símbolos alusivos a la muerte.

 

 

Finalmente, con Paisaje con Sepulcros y Paisaje con Sepulcro, Féretro y Búho, ejecutados entre 1835 y 1837, se puede constatar cómo, en los últimos años de su vida, el tema de la muerte se convirtió en una obsesión para Friedrich. De estas obras se desprende una morbosa y sobrecogedora angustia, pues contrariamente a muchas anteriores, de tanta elocuencia religiosa, nada en éstas señala la presencia divina; cualquier signo que pudiera sugerir la victoria de Cristo sobre la muerte ha desaparecido; en cuanto al paisaje, según Jensen, es desértico, casi demencial.

Poco antes de morir, Friedrich padeció fuertes trastornos psicológicos. Algunos los calificaron de locura. En todo caso, fue una de las sendas de huida que se puede encontrar entre los más exasperados espíritus románticos.

 

 

FUENTES: A.A.V.V. "El Romanticismo en Alemania", en La Irrupción del
Espíritu Romántico: El Romanticismo Alemán
, Barcelona, 1998, pp. 66, 70 y 73.

 

Escrito Relacionado en este


Escrito Relacionado en este

 

Volver          Principal

www.lahornacina.com